Visión de Juego | La zurda más rebelde del fútbol perdurará eternamente

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La zurda más prodigiosa y rebelde del fútbol cumplió 60 años el viernes. El Pibe de oro nacido el 30 de octubre de 1960 en el barrio de Villa Fiorito, del extrarradio de Buenos Aires, llegó a la tercera edad, pero su imagen eterna, la que permanece en la memoria colectiva de los amantes del fútbol, no es la de ahora; la de un entrenador entrado en carnes, renqueante y adolorido por el centenar de patadas que intentaron anular en vano su inventiva barriobajera.

El Maradona que perdurará eternamente en la memoria es aquel barrilete cósmico que hizo justicia poética en el Mundial de México 1986, contra la selección de Inglaterra. Primero con el puño izquierdo en alto para batir al arquero Peter Shilton, utilizando la irrefutable Mano de Dios; y más tarde con la jugada más descomunal en la historia de los mundiales.

Tac, tac, tac… Maradona que arranca desde la mitad de la cancha con el balón atado a los cordones del botín… Maradona que va superando uno a uno a los defensas ingleses, regados por el césped como inocentes soldaditos de plomo, hasta que con un toque magistral de su pierna zurda vuelve a superar a Shilton para el inolvidable Argentina 2 Inglaterra 1 en el estadio Azteca de la Ciudad de México.

Fue la venganza deportiva de un país bombardeado impunemente por reclamar su soberanía sobre las islas Malvinas, que la Inglaterra antiobrera, neocolonial y con aires imperialistas, surgida con la dama de hierro Margaret Thatcher, se negó a reconocer a punta de cañonazos.

Desde entonces, Maradona se hizo indefendible por los poderes establecidos. Se fue a Italia y logró otro milagro. Que el Nápoli del humilde sur de campesinos y obreros de Italia, saliera por primera vez en la historia campeón de la serie A, derrotando a los poderosos clubes del norte: el Milan de Silvio Berlusconi y la Juventus de la familia Agnelli, cuyos aficionados denigraban del club napolitano.

Más tarde, Maradona también llevó al Nápoli hasta la cumbre de Europa, al conquistar la Copa Uefa, un trofeo vedado para los clubes humildes del viejo continente.

Durante años, también se enfrentó, dentro y fuera del terreno, a los mafiosos dirigentes de la Fifa y la Conmebol, que hicieron todo lo posible para hundirlo; hasta que la justicia le dio la razón a Diego, cuando el escándalo del Fifa-Gate reveló los oscuros secretos de lavado de dinero, sobornos y tracalerías mil millonarias en paraísos fiscales de los amos del balón.

Cuando Maradona cayó en desgracia por sus excesos fuera de la cancha, fue la zurda de la Cuba solidaria de comandante Fidel Castro la que extendió su mano para sacarlo del infierno de las sustancias prohibidas.

Maradona debutó internacionalmente en Venezuela, cuando era un chamito de 16 años. Disputó el Campeonato Suramericano Juvenil de Valencia 1977, antes de viajar a Japón donde comenzó a tejer su leyenda en 1978, al ganar el primer Campeonato Mundial Sub-20 para Argentina con el flaco César Menotti como su mentor en el banquillo.

Volvió en 1985 para disputar el partido del premundial de México 86 en el estadio Pueblo Nuevo, de San Cristóbal, donde René Torres y Hebert Márquez anotaron dos goles inolvidables, y Nelson Carrero le aplicó una marca feroz a Maradona, que igual hizo dos goles para el triunfo 2-3. Un año después vino su apoteosis en el Mundial de México.

También lo vimos en nuestro país durante la Copa América de Venezuela 2007, al lado de Hugo Chávez y Evo Morales, apoyando la lucha de los pueblos para gambetear imperios, tal como lo hizo ante Inglaterra con ese gol irrepetible que lo consagró como la zurda más memorable del planeta fútbol.

¡Dios salve a Maradona!

Hay que poner fin a la autocracia que Esquivel dejó como herencia en la FVF

El movimiento Venezuela Vinotinto que lideran destacadas figuras del fútbol nacional, encabezada por el ex seleccionador nacional, Richard Páez Monzón, presentó un documento a la Junta Normalizadora de la Federación Venezolana de Fútbol, donde analizan las fallas de los procesos electorales de la entidad y exigen modificaciones para los próximo comicios de 2021.

Desde 1988, cuando Rafael Esquivel fue elector presidente de la entidad, los caminos de la participación en la entidad se cerraron completamente. No había manera de presentar una plancha alternativa, porque el sistema de postulación estaba hecho para torpedear la inscripción de otra plancha que no fuera la de Esquivel y sus compadres.

Los nuevos estatutos aprobados bajo el mandato del fallecido presidente de la entidad, Jesús Berardinelli, solo se adecuaron a las exigencias de la Fifa de que los candidatos a la presidencia se sometan a la prueba de idoneidad; y se introdujeron más restricciones para negar la participación a sus posibles rivales en los próximos comicios. De allí que en el documento presentado por el movimiento Venezuela Vinotinto se denuncie lo que ocurre en el sistema electoral de Fevefútbol, que no es ajeno al resto de las entidades sociales del deporte. Los representantes de los entrenadores, árbitros y jugadores de cada estado se eligen a dedo por las asociaciones, en lugar de realizar las respectivas elecciones que norma la Ley del Deporte y su reglamento. Tampoco hay transparencia en cuanto a los clubes inscritos legalmente y con derecho a votar, porque las entidades presentan un registro hecho a la medida. El nuevo Registro Nacional del Deporte que puso en marcha el IND servirá para evitar la manipulación de los clubes, pues se podrá conocer a ciencia cierta cuáles son los que tienen reconocimiento legal. La Junta Normalizadora de la FVF tiene la autoridad suficiente para poner fin a la autocracia que Rafael Esquivel dejó como herencia.

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