Visión de Juego | Los chamos de Sanvicente se ganan el respeto en la Copa

Venezuela's Caracas forward Saul Guarirapa celebrates after scoring against Paraguay's Libertad during their closed-door Copa Libertadores group phase football match at the Olympic Stadium in Caracas, on September 23, 2020, amid the COVID-19 novel coronavirus pandemic. (Photo by Federico Parra / AFP)
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Hasta hace unos pocos años el fútbol venezolano renegaba de los talentos emergentes. Para pelear por los títulos los equipos preferían armar plantillas robustas, integradas por jugadores de largo recorrido, cuya experiencia era sinónimo de triunfos en el terreno.

La Federación Venezolana de Fútbol, a través de una propuesta realizada por el ex mediocampista y hoy abogado, Nelson Carreño, aprobó alinear de forma obligatoria a un jugador de categoría sub-20, pero la mayoría de los técnicos lo hacían a regañadientes, y en el puesto casi irremediable de lateral derecho.

El sabio Manuel Plasencia fue uno de los pocos que rompió el molde. Se atrevió a poner en cancha a la pandilla que comandaban Gerson Díaz y Gabriel Miranda, una de las duplas más talentosas en la historia de los avileños, que inició el camino exitoso de los 12 títulos en el fútbol nacional y victorias resonantes en la Copa Libertadores de América.

Pero en el afán de sumar títulos, Caracas se convirtió en un equipo comprador de jugadores. Los mejores futbolistas del país recalaban en la plantilla de los rojos, hasta que Noel Sanvicente retomó las ideas de Plasencia, de sembrar las semillas en la base para cosechar los frutos en el primer equipo.

No es de extrañar, en consecuencia, que bajo la conducción de Sanvicente, Caracas se convirtió en uno de los equipos que más talento forma y transfiere a otros clubes nacionales y extranjeros. Tampoco sorprende que sea la nueva chamaquera integrada por Beycker Velásquez, Anderson Contreras, Jorge Echeverría, Sandro Notarroberto, Diego Osío, Junior Moreno y Saúl Guarirapa, entre otros, quienes asumieron gran parte de la responsabilidad de enfrentar la Copa Libertadores de América.

Si Contreras deslumbró en Medellín con su exquisita pierna zurda y su golpeo sensacional a lo Juan Arango, en el nuevo triunfo del miércoles sobre Libertad, Echeverría y Guarirapa mostraron la calma y frialdad de curtidos goleadores para clavar el par de estocadas que sellaron la épica remontada roja en el estadio Olímpico de la UCV.

El talento precoz no abunda en el mundo del fútbol y los jugadores que combinan esos dones, como los chamos del Caracas, se cotizan alto y llenan los ojos de los buscadores de joyas. Tal vez es muy pronto para anunciarlo, pero después de esta Copa Libertadores seguramente Caracas tendrá que lidiar con el problema de las propuestas de clubes suramericanos que tocarán las puertas para fichar a estos chamos.

Mientras ese momento llega, hay que disfrutar de esta generación que por lo pronto tiene el enorme reto de sellar la clasificación del Caracas a los octavos de final de la Libertadores, con un nuevo triunfo ante el Deportivo Medellín el próximo miércoles en el Olímpico.

Lo hecho hasta ahora quedará en simple anécdota, si Caracas deja pasar el chance de conseguir el tercer triunfo en hilera de la Copa ante Medellín, que anímicamente llegará muy golpeado por su eliminación del grupo H, tras haber perdido con Boca Juniors.

Mostrar la misma determinación del segundo tiempo contra Libertad, en el que Caracas monopolizó la pelota, impuso el ritmo y tuvo más atrevimiento al soltar a Notarroberto para que profundizara por la banda izquierda y se asociara con Robert Hernández, otro héroe de la jornada del miércoles con la inventiva de sus pases que derivaron en los dos goles del rojo, será fundamental para construir el triunfo desde el inicio del partido y evitar sufrimientos. Sanvicente ha hecho magia con esta plantilla. Convirtió en hombres a estos chamitos, dotándolos de personalidad, confianza y atrevimiento para enfrentar a los mejores con un fútbol práctico e inteligente.

Juan Amarante tiene un gran reto con la automatización del Registro del Deporte
El nuevo presidente del Instituto Nacional de Deportes, Juan Carlos Amarante, tiene un enorme desafío por delante: lograr que el Registro Nacional del Deporte sea una herramienta efectiva y útil para dar carácter legal a las organizaciones deportivas de todo el país. El próximo año las federaciones celebrarán sus respectivos procesos electorales para renovar a las autoridades. La legalidad del registro es esencial para evitar los repetidos casos de elecciones llenas de vicios e irregularidades, que terminan invariablemente impugnadas en la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, como ocurrió con la natación o el boxeo, por citar los casos más emblemáticos.

Los clubes y las asociaciones que eligen a los federativos deben tener sus registro al día, para que las elecciones sean limpias, legítimas y confiables. No se pueden permitir los registros paralelos, con Comisiones Electorales que presentan listas de votantes a su conveniencia, violando sus propios reglamentos.

La Federación Venezolana de Fútbol tiene pautado para marzo de 2021 sus elecciones, si la pandemia no obliga a cambiarla de fecha. En cualquier caso, esos comicios deben hacerse sobre la base de un registro legítimo, que permita a todos los candidatos postularse y participar en unas elecciones transparentes.

De allí la importancia de la automatización y confiabilidad del Registro Nacional del Deporte del IND, porque a partir de los clubes y asociaciones legalmente inscritos en esa base de datos, se lleva a cabo el proceso de participación electoral a lo largo y ancho de las entidades deportivas nacionales, que concluye con la elección de la Junta Directiva de las federaciones y del Comité Olímpico Venezolano.

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