lunes, agosto 8, 2022
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Camiseta 10 | ¿El soccer? No, el fútbol

Dos niños afroamericanos juegan con una pelota en el jardín de una casa en el este de esta ciudad. Al contrario de Caracas, es la zona donde vive la gente económicamente menos favorecida. Moradas modestas, aunque con todos los servicios, que contrastan con las mansiones que surgen entre los bosques frondosos del oeste de Gainesville.

Pero no es un balón redondo como los que conocemos del fútbol, sino de forma ovalada, difícil de atrapar y que suele hacer travesuras en sus viajes inciertos por los aires del condado de Alachua.

Es una bola de fútbol americano, y al detenernos en nuestro paseo por el “down town” para beber un café capuchino, preguntamos a dos habitués del pequeño restaurant. “Sí, lo que usted vio aquí es normal. Es que el fútbol es el deporte nacional”, responde. “Es que ese es el deporte nuestro, el más genuino”…

Y cuando aquí dicen “fútbol” es la modalidad que fuera de Estados Unidos llaman “americano”, y que por sus raíces es el que se juega desde la infancia. Lo hemos visto practicar también en los terrenos del “college”, y la televisión se llena con los campeonatos profesionales y universitarios.

“Claro que el beisbol es muy importante, también el baloncesto y el hockey (en patín), pero siempre detrás del fútbol”, abundó el hombre. Esperábamos esa respuesta, no faltaba más, pero queríamos oírla en la voz de un estadounidense puro.

Entonces pensamos en el “soccer”, y aunque no ocupa aún un lugar preferente en el gusto de la gente, sí lo hemos visto crecer. En los lugares abiertos se ven canchas cuidadas como aquí se cuidan con esmero los espacios donde haya vegetación, y aunque cuesta ver una partida en movimiento, se siente que procura entrar en la fiesta de los deportes preferidos…

Gainesville congelado: desde hace algunos días no es posible salir a las calles de la ciudad sin estar convenientemente abrigados. Baja la temperatura hasta los dos grados centígrados en las mañanas, y por las madrugadas el termómetro llega a coquetear con el cero.

Ya estamos de regreso a casa y en la quietud de la tarde podemos seguir por la televisión los partidos de Europa, México y América del Sur. Un poco más allá, un canal da los de Honduras, otro los de El Salvador y de Guatemala, pero ninguno se preocupa por los de Venezuela. Sabemos de sus deficiencias, de sus necesidades, pero estando en el exterior nos damos cuenta de la falta que nos hace ver a los equipos del país disputando el balón. ¿Entrará, de pronto, en la programación de algún canal de aquí?

Nos vemos por ahí.


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