miércoles, septiembre 28, 2022
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Camiseta 10 | Sorteo, fortuna, y tragedia griega

Mientras las respiraciones del mundo se detenían y los corazones aceleraban su tamborileo, un hombre introducía su mano derecha en los bombos de la fortuna.

¿Quién irá contra quién, en cuál país caerá el titulo universal? ¿Continuará Europa su dominio sobre América, o esta vez la cosas cambiarán de norte? ¿Qué jugador emergerá como el coloso de nuevo tiempo?

Pero no todo ha sido el sorteo ni las bolitas que van y vienen en desconcierto. A un lado del boato magnificente de los grupos formados y del espectáculo tan bien montado por la Fifa y los organizadores cataríes, el fútbol ofrece un drama, que como todo drama que puede terminar en tragedia, sigue el destino del teatro griego.

Ahora recordemos, que nada cuesta por lo reciente, lo que ahora vamos a citar.

¿Vieron a los italianos sucumbir en el minuto 92 ante Macedonia del Norte? Muchos de los aficionados al equipo azul han debido preguntarse, extrañados, ¿de dónde salió Macedonia, qué país es ese? Pues Macedonia es parte de la antigua Yugoslavia, aquella confederación de naciones agrupadas alrededor del mariscal Tito, y que hoy, con solo 25.713 kilómetros cuadrados de superficie y poco más de dos millones de habitantes, ha destronado todo el orgullo de la antigua Italia con aquel gol de posteridad.

Muchos aficionados, dejándose llevar por los sentimientos, deseaban una victoria sobre Portugal, mas tan ferviente deseo no pudo ser posible. Eso sí: a los italianos no se les olvidará nunca el nombre de Aleksandar Trajkovski.

Y recordemos los penales entre Senegal y Egipto. En lo más alto del suspenso, un disparo de Sadio Mané coronó el esfuerzo gigante de aquella selección africana. Arrastrado por el momento había fallado Mohamed Salah, el astro mayor de los egipcios, y también dos de sus compañeros. Entonces, en el instante supremo, Mané, templando sus nervios, reventó la red con su chute de trascendencia.

Y también traigamos a la memoria a Japón, que perdiendo uno a cero ante Australia a falta de pocos minutos para el final, se afianzó en dos rebeldías de Kaoru Mitoma para vencer y clasificar al Mundial.

Así pues, el fútbol es alegría y también explosión que permite reventar las cadenas que la sociedad y sus formalidades le imponen a los seres humanos. Pero es también espejo de la vida, de la cotidianidad y su quehacer. De su fiesta y de su dolor. Ahí están Macedonia del Norte, Italia, Senegal, Egipto, Japón y Australia como testigos.

Nunca fue peor

Desde que la Confederación Suramericana implementó la clasificación mundialista de todos contra todos para Francia 98, la actual ha sido la actuación más deficiente de Venezuela. Por entonces, última como esta vez, solo coleccionó tres puntos derivados de trío de igualadas.

En el ciclo recién terminado la Vinotinto comenzó con el portugués José Peseiro al mando; ido por falta de pagos, la Federación se movió y llegó hasta Néstor Pékerman, conductor en los últimos cuatro partidos. Pero todo siguió igual, pues el equipo nacional solo venció a Bolivia y fue goleado por Uruguay y Argentina, y cayó también frente a Colombia.

EN TIPS

Creídos. Los jugadores colombianos, encumbrados en grandes equipos de Europa, creyeron que podrían clasificar al Mundial solo con sus pergaminos. La realidad les golpeó duro.

Renovación. Los chilenos confiaron en una generación que, se demostró, estaba vencida por los nuevos tiempos. Los días de Arturo Vidal y Alexis Sánchez parecen haber pasado.

Apagados. Paraguay, siempre con su fútbol silencioso, siguió atascado en el túnel de su falta de luz. Aparte de Miguel Ángel Almirón, no hay un jugador de su país que deslumbre.

Estancado. El fútbol boliviano parece estancado en el siglo XX; sigue dependiendo de Marcelo Martins para llegar a los arcos contrarios. Mucho trabajo tendrá César Farías para revivir a la selección del altiplano.

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