domingo, febrero 5, 2023
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Camiseta 10 | Temblor en la cima

Algún día tenía que pasar. No podía ser que con el correr de los años no se le abrieran grietas a tanto poder. Y tal parece que ese tiempo comienza a llegar con las iniciativas de aquellos a quienes el fútbol les ha abierto heridas de guerra a sus acaudaladas economías. Un grupo de clubes, de los más adinerados de Europa, dieron la primera clarinada de insurrección; dijeron “ya basta” y anunciaron su Liga de Europa para organizar un campeonato paralelo a la Fifa. Y la Fifa, con la reacción habitual de los poderosos, amenazó con represalias para los equipos y sus jugadores; no podía ser que aquellos súbditos incondicionales tomaran caminos equivocados. Llegó el silencio, todos callaron, pero desde esas cavernas del sigilo a menudo surgen, como en los volcanes, las explosiones más estremecedoras dispuestas a cambiar lo establecido…

Y entonces, se oyeron nuevas voces. No ya para aupar a la alcurnia de los grandes europeos, sino para cantarle a la Fifa un no rotundo a sus aspiraciones de montar el Mundial cada dos años. De acuerdo contra las nuevas ideas, ni la Confederación Suramericana ni la Uefa han aceptado la falta de majestad que traería el proyecto, porque es sabido que en su afán expansionista el gobierno del fútbol solo quiere abarcar nuevos mercados y posibilidades comerciales. Entonces, recapitulemos: a la rectoría futbolística le han aparecido los rebeldes en dos frentes, dos gritos firmes que representan la identidad de países, selecciones y aficionados que claman por dejar los asuntos mundialistas como se han concebido desde el comienzo de los tiempos y desde que el hombre apareció sobre la tierra…

Pero, ¿qué hay detrás de estas rebeldías tan hermosamente revolucionarias? ¿Qué se cuece en los calderos hirvientes del fútbol universal? ¿Será la aparición de una nueva Fifa, tan determinante y tirana como la de hoy día? Son visiones que parecen encontradas, pero que más allá de lo que está al frente son ataques, como en la guerra, al mismo enemigo. Quizás, empleando las palancas del poder y las influencias, Zúrich aplaste a los insubordinados e invicta levante su rostro, pero ya ha quedado la marca que deja el paso de los aliados que de a poco han dejado de creer en su fuerza avasalladora. ¿Quién será el siguiente inconforme, de dónde saldrá la lanza retadora? Ah, y por cierto: ¿ya le preguntaron a los verdaderos artistas del gran show, los jugadores, si están ellos de acuerdo con una nueva liga y con un Mundial cada dos años?

Nos vemos por ahí.


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