miércoles, septiembre 28, 2022
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Tripleplay | Tripleplay para principiantes

¿Sabían que Bob Abreu fue cambiado de equipo dos veces el mismo día? El 18 de noviembre de 1997, los Astros de Houston enviaron al toletero zurdo a los Rays de Tampa Bay, y tan solo minutos después, los Rays lo cambiaron a los Filis de Filadelfia.

Ciertamente, un cambalache que pudiera parecer extraño, aunque tuvo su explicación dentro de los quehaceres en las grandes ligas. Houston no protegió a Abreu para que fuese tomado por uno de los equipos que debutaría en 1998 en la gran carpa, los Rays en la Americana, o los Cascabeles de Arizona en la Nacional.

El movimiento ya estaba acordado con los Filis, y los Rays lo enviaron a Filadelfia por el campocorto Kevin Stocker. Sin embargo, la historia tiene otro capítulo. Los Astros se vieron en la disyuntiva de proteger a una de dos de sus promesas. Abreu, o el también jardinero venezolano Richard Hidalgo. Escogieron a Hidalgo.

¿Sabían que en octubre de 1955 hubo otro cambalache que involucró a dos peloteros venezolanos? El 25 de ese mes, los Medias Blancas de Chicago mandaron a los Indios de Cleveland a Alfonso Carrasquel junto con el jardinero Jim Busby, a cambio del toletero y guardabosque Larry Doby.

Carrasquel, entonces de 30 años de edad, había sido el campocorto regular de los Medias Blancas durante las últimas seis temporadas. Sin embargo, deseaban abrirle un cupo a otro shortstop que se hallaba listo para ascender a las grandes ligas, Luis Aparicio. Aparicio sería “Novato del Año” en la Americana en 1956.

¿Sabían del estreno de Luis Aparicio en las ligas mayores, el 17 de abril de 1956 en el Comiskey Park, el hogar de los Medias Blancas en Chicago? Fue un hecho trascendental, como lo es para todo pelotero el debut en las grandes ligas. No obstante, hubo algo más. Mientras Aparicio se encontraba en el campocorto del Chicago, quién estaba en el shortstop de los Indios de Cleveland, Alfonso Carrasquel. Cuesta creer que fue una situación ex profeso, premeditada con antelación, dados todos los elementos que habían rodeado el trueque. Pero lo cierto fue, que hasta los fotógrafos de la prestigiosa revista Life, estaban ese día en el parque para registrar para la historia el fortuito suceso.

¿Sabían que en diciembre de 1984, los Padres de San Diego estaban interesados en el pitcher LaMarr Hoyt, ganador del Cy Young en la Americana, y para conseguirlo el 6 de dicho mes debieron entregar a los Medias Blancas de Chicago a cuatro jugadores, entre ellos a dos venezolanos? A Luis Salazar, y a un novato de nombre Oswaldo Guillén. Guillén sería el “Novato del Año” de la Americana en 1984.

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