sábado, agosto 13, 2022
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Visión de juego | Yulimar, tras la hazaña del doblete en salto

Para dimensionar el tamaño de la hazaña que se ha propuesto conseguir Yulimar Rojas en el atletismo, hay que adentrarse en la historia del salto triple y de longitud, y quiénes han sido las máximas dominadoras de esta prueba en los campeonatos mundiales al aire libre, bajo techo y Juegos Olímpicos.

Desde marzo de 2016, cuando irrumpió en el Mundial bajo techo de Oregon, Portland, para ganar su primer oro con un único vuelo válido de 14,41 metros, Yulimar se abrió camino en esta prueba hasta convertirse en la mejor triplista de la historia.

En cinco años pulió su técnica, bajo la preparación del campeón olímpico y mundial de salto largo, el cubano Iván Pedroso. El esfuerzo de este trabajo de limar las asperezas en los movimientos de Yulimar alcanzó su máxima expresión en Tokio 2020. En la cita que se disputó el año pasado, tras la postergación por la pandemia,  Yulimar conquistó la presea dorada imponiendo récord olímpico y mundial con su huella de 15,67 metros.

El nuevo reto que se ha propuesto la venezolana es ejercer al mismo tiempo el reinado absoluto del triple con el del salto de longitud, tanto en competencias bajo techo, al aire libre y Juegos Olímpicos.

El salto triple femenino debutó en 1993 en el calendario de los mundiales de atletismo en la pista cubierta de Toronto, y al aire libre en la edición de Stuttgart. La ucraniana Inessa Kravets fue la primera campeona mundial del triple en la ciudad canadiense, estableciendo récord mundial con 14,47 m.

Pero fracasó en su intento de ganar la presea dorada en el salto largo en el que culminó en el tercer lugar con 6,77 m. Poco después fue suspendida por dopaje y no pudo participar en  Stuttgart 1993. En el Mundial al aire libre en la ciudad alemana, la rusa Anna Biriukova impuso el récord para la prueba con un vuelo de 15,09 m para convertirse en la primera mujer en cruzar la frontera de los 15 metros en el triple femenino.  

Dos años después, en el Mundial de Gotemburgo, Suecia, Kravets estableció la plusmarca del triple con un vuelo de 15,50 m, un récord que parecía inalcanzable y se mantuvo vigente por 26 años, hasta que Yulimar lo hizo pedazos en Tokyo 2020 con su salto de 15,67 m.

En los Juegos Olímpicos, el salto triple debutó en Atlanta 1996, cuando Kravets también dominó la competencia dejando huella de 15,33 m. Desde 1993, las saltadoras que han intentado ejercer un dominio absoluto del salto triple y de longitud han sucumbido, con una excepción: Tatiana Lébedeva.

La rusa fue doble campeona mundial del triple al aire libre en Edmonton 2001 y París 2003, y dos veces en pista cubierta en Budapest 2004 y Moscú 2006. En la capital de Hungría consiguió la hazaña que Yulimar intentará emular en marzo de este año en el Mundial de pista cubierta en Belgrado, Serbia. Lébedeva se llevó el oro en salto largo (6,98 m) y en el triple (15,36) para consagrarse como la única atleta de la historia en ser campeona mundial al mismo tiempo de las dos pruebas.

En los Olímpicos de Atenas 2004 estuvo cerca de repetir el doblete, al ganar oro en el salto largo (7,07) y bronce en el triple (15,14).

Invencible en el salto triple, Yulimar comenzó a dominar el salto largo con el oro (6,81) conseguido el jueves pasado en la reunión bajo techo de Leivin en Francia. El próximo mes en Belgrado; en julio, en el mundial al aire libre en Eugene; y en París 2024, podría conseguir la nueva hazaña del doblete para agrandar más su épica deportiva como saltadora. 

Plan de desarrollo de altura

El trabajo de desarrollo de nuevos talentos que está realizando la Federación Venezolana de Baloncesto es encomiable. Un ejemplo de ello fue la concentración que realizó a lo largo de esta semana el coach argentino, Fernando Duró, para los partidos del 24 y 25 de febrero contra Argentina y Paraguay en la eliminatoria al Mundial de Filipinas, Indonesia y Japón en 2023.

Al llamado de jugadores preseleccionados por Duró, la FVF añadió a los chamos de la selección sub-18, el piloto Kender Urbina y el ala-pivot de 2,02 metros, Jonathan Grimán, para que se foguearán y conocieran el sistema de juego de la selección absoluta.

Pero, además, la federación que dirige Hanthony Coello y tiene a Oswaldo Narváez como cerebro de la gerencia y la planificación, puso en marcha un plan para atender en el Centro de Desarrollo en el Poliedrito a los basqueteros muy altos que recibirán una nutrición específica y apoyo para sus estudios.

Este año también se jugará en todo el país la Superliga Sub-21 para que las nuevas promesas tengan una competencia de exigencia y jerarquía. El próximo mes se celebrará el campeonato Suramericano Sub-18 en el gimnasio José Joaquín “Papá” Carrillo del Parque Miranda y allí se podrá ver a la nueva generación de basqueteros que buscarán uno de los tres cupos disponibles para el Fiba América de la categoría, que a su vez otorgará cupos al Campeonato Mundial de 2023 en Hungría. 

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