viernes, diciembre 9, 2022
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Camiseta 10 | Cristiano juega en el Sheriff Tiraspol

El Sheriff Tiraspol, un equipo llegado a Madrid desde la desconocida República de Transnistria, puede decir, de contramano a los más encumbrados clubes de Europa que en su listado de jugadores está Cristiano. Tenerlo no es, pues, una exclusividad del Manchester United, porque allá en Tiraspol, capital del pequeño país de 4.163 kilómetros cuadrados (poco más de un tercio del estado Sucre y con medio millón de habitantes) juega también otro Cristiano.

Este es lateral izquierdo, y llegó como otros extranjeros que han conseguido en aquel lugar asiento para su fútbol. Porque en el equipo de Transnistria, escisión de Moldavia y no reconocida aún como país soberano, se alojan 23 importados de los 30 jugadores del equipo con nombre de comisario de películas de vaqueros, que hizo asombrar al mundo con su victoria la semana pasada, 2 a 1 sobre el Real Madrid…

Cada año, en cada versión de los torneos europeos vemos aparecer nuevos nombres de equipos hasta entonces fuera del contexto habitual. Especialmente en la Copa de la Uefa, que es un campeonato menor, leemos sobre clubes sin nombres conocidos, y es por eso que la primera impresión al aparecer el Sheriff en la Champions League podíamos pensar que se trataba de un error, porque ni ese nombre ni el del país que representa nos daba vueltas en la cabeza.

Pero no, el Sheriff, que marcha tercero en el campeonato de su país y que tiene también su nómina a Bruno, otro brasileño, y a Danilo Arboleda y Frank Castañeda, dos colombianos, forma parte de la expansión del fútbol, de ese crecer sin parar en procura de más y más mercados; Transnistria entre ellos…

Podríamos preguntarlos: ¿con qué actitud viene Brasil a Venezuela? En un tiempo era llegar para “coser y cantar”, mirada se había modificado en los años recientes por la crecida de la Vinotinto. Sin embargo, ver a la selección venezolana en el último lugar de Suramérica podría hacer funcionar en la mente de los jugadores y el cuerpo técnico una cierta subestimación hacia el equipo
nacional.

La ocasión será buena, no obstante, para la reivindicación del fútbol criollo ante un adversario que históricamente ha sido su Himalaya inconquistable. Leonardo González dispondrá, por primera vez en su mandato, de casi todos los valores disponibles, y no habrá mejor prueba que ponerlos ante el coloso del sur.

Por donde quiera que se le mire será un partido ardiente, en el que los brasileros toparán con algunas dificultades, y los criollos, empujados por el aliciente de regresar a la lucha por escalar posiciones en el tablero de la región, dejarán el alma en cada pelota.

Nos vemos por ahí.


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