martes, abril 23, 2024
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Camiseta 10 | Noticias que golpean y asombran

“¿Movieron el tanquero? Qué bueno, al fin podremos comer”.

El “Ever Given”, con toda su carga, con la monstruosidad de su tamaño de Coloso de Rodas del mar y atrapado por los vientos del sur, fue una preocupación de varios días. Pero como para el hombre no hay imposibles, fue rescatado de la calamidad de su atraco en el Canal de Suez.

Mientras este evento sucedía como hecho trascendente, el mundo se llenaba la semana pasada de noticias que a su manera también eran importantes. En Europa, selecciones de tronío se “atascaban”, como el Ever Given, ante sus adversarios de menor cuantía: España desconcertada ante Grecia y por poco frente a Georgia, Francia sin oriente ante Ucrania, Holanda desnudada al enfrentar a Turquía. Son los sueños de los llamados débiles ahora que ha llegado la primavera, y que tal vez no resistan los embates de los grandes cuando el otoño busque su lugar en los tiempos por venir.

A la vez, en Estados Unidos arrancaban las grandes ligas, un movimiento que forma parte de las tradiciones venezolanas, y en el país la Superliga de baloncesto prometía mostrar nuevos rostros.

Todos estos ejemplos son banderas de la modernidad, sumida en computadoras que no dejan que la gente mira hacia atrás. Pero, un momento. ¿Usted vio en la televisión el partido Serbia-Portugal? En este juego sucedió algo insólito, seguramente rocambolesco en la era en la que las máquinas dictan las leyes del comportamiento social. Minuto 94, Cristiano Ronaldo toca la bola hacia el arco serbio. Un defensa va a su encuentro y despeja. Pero el balón ha entrado, visiblemente está detrás de la raya final, y los portugueses reclaman.

No hay VAR, el hombre de la línea se hace el desentendido, el árbitro no vio nada. Entonces pensamos en la vuelta de los viejos tiempos, en el célebre gol de Inglaterra contra Alemania en el Mundial 66, y tantos otros que la tecnología de hoy día no hubiese dado por válidos. Hubiese bastado con el “ojo de halcón” para descalificar la indignidad de un gol que no existió, y restituir la reputada visión de asombro del ave voladora que da el nombre al recurso futbolero.

La reflexión es esta: ¿vivimos en la contemporaneidad o nos movemos en dos mundos simultáneos? ¿Dependemos de lo que diga una laptop o del criterio de un árbitro con todos los aciertos y errores propios de la especie humana?

¿Verdades o “fake news”?

Los días que corren han sido pródigos en facilismos y confusiones. Como dijera en su tango Enrique Santos Discépolo, “lo mismo un burro que un gran profesor”.

Será por eso que se construyen sensacionalismos en noticias que, sin análisis acerca de sus posibilidades se caen al menor soplo de viento: “Lionel Messi al París Saint-Germain”. “Cristiano Ronaldo al Miami Internacional”. “Salomón Rondón vuelve a Inglaterra”.

Hay una frontera que las llamadas “fake news” amenazan traspasar y convertir en verdad irrefutable. Si fuese así, entonces le daríamos razón a Eduardo Galeano cuando publicó “Patas arriba el mundo al revés”.

EN TIPS

¿Depreciados?

Ni Erling Haaland ni Kylian Mbappé, las dos joyas más apreciadas del fútbol mundial, marcaron goles en los dos partidos de sus selecciones la semana pasada.

Desconocido

Como saliendo de la nada, Khvicha Kvaratskhelia (de Georgia) marcó un gol a España y se asomó, a sus 20 años de edad, como un nuevo descubrimiento.

Regreso

En nuevos partidos, los aristócratas de Europa volvieron a montar sus trenes en el riel: Francia, España, Italia, Alemania e Inglaterra están en carrera.

Marte

Científicos del mundo planifican la que será la primera ciudad en el planeta rojo. En el centro de la urbe se construirá un estadio de fútbol (fake news).

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