martes, abril 23, 2024
InicioOpinionesCristóbal GuerraCamiseta 10 | Pasa el tiempo, y…

Camiseta 10 | Pasa el tiempo, y…

En 1987, en un vuelo Buenos Aires-Caracas, le oímos decir a Asdrúbal “Memín” Sánchez, esto: “Perdimos, pero estamos cerca, estamos cerca”. El mediocampista de marca y quite, de los mejores dados por el país en cualquier tiempo y por entonces jugador de Estudiantes de Mérida, se refería a los partidos disputados por el equipo andino en la capital argentina y Rosario, en medio del fragor de la Copa Libertadores de aquel distante año. Estudiantes había perdido con Independiente de Avellaneda y con Rosario Central, pero aun así Sánchez mantenía el optimismo del fútbol venezolano con relación a sus rivales de América del Sur. El equipo del futbolista era acompañado en la aventura copera por Táchira, que de verdad, luego de su victoria sobre Independiente en San Cristóbal, se había colocado circunstancialmente muy próximo en posibilidades contra sus poderosos adversarios…

Han pasado treinta y cuatro años desde que Sánchez pronunciara aquellas palabras de optimismo y sueños de grandeza, y el río en su torrente de partidos y campeonatos ha llevado agua hasta el mar del que es afluente. Mas, el fútbol nacional sigue ahí, “cerca, muy cerca”, pero sin alcanzar en la línea del horizonte a sus rivales de Suramérica. La semana pasada lo volvimos a ver y vivir: el Lara eliminado por el Santos, y el Caracas desplazado en sus ilusiones por el Junior de Barranquilla. Había atenuantes: los larenses lucharon hasta la extenuación para caer ante uno de los equipos más encumbrados de Brasil, y a los capitalinos les faltaron por causa de la pandemia algunos hombres fundamentales de su estructura. Pero ¿cuántas veces hemos escuchado estas explicaciones? ¿Por qué casi siempre los pretextos vienen desde el vocerío de los equipos venezolanos? Desde que éramos adolescentes nos han entregado estos argumentos de fracasos, y sin asegurar que hayan sido por justificar lo injustificable, sin dudar de su veracidad, ya cansan de lo repetitivo que han sido. Sabemos que las derrotas tienen motivos, muchas veces razones escondidas, pero ¿hasta cuándo seguirá retumbando en los oídos del fútbol del país aquel “estamos cerca, muy cerca”?…

El día nueve de abril seguiremos el sorteo de la fase de grupo de la Copa Libertadores, que será en sí la Copa de verdad-verdad. Los mejores de cada país en las canchas de la región, con La Guaira y Táchira bandereando por Venezuela. Entonces se sabrá quién irá contra quién, qué extrañas vueltas dará la diosa fortuna, y si los cuadros nacionales podrán salvar la frontera de clasificación a segunda ronda, una barrera casi infranqueable que desde 2009 solo el Caracas ha tenido las agallas de alcanzar. Nos vemos por ahí.

Lo último