martes, abril 23, 2024
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Camiseta 10 | Viaje a Marte sin el Perseverance

El anuncio del aplazamiento del Premundial Suramericano para una fecha hasta ahora indefinida, ha sido para los jugadores como viajar con destino a Marte en el Perseverance. Porque así han debido de quedar, ya no en la Luna sino en el planeta rojo, los futbolistas que contaban con los partidos en procura de una clasificación al Mundial Catar 2022. Y no es asunto de estos días recientes, sino que ya, desde que hace un año la pandemia apareció en el mapamundi, la incertidumbre se ha convertido en el primer actor de la vida humana. Se oyeron varias propuestas para no parar, porque detrás de los juegos la televisión internacional hacía esfuerzos para que el teatro continuase; mas la Confederación Suramericana oyó a la Fifa y su voz de mando absoluto y absolutista, y accedió: “No se juega”. Y no se va a jugar…

Una de las teorías era cumplir el calendario con los muchachos de los campeonatos de cada país, y viendo bien las cosas menos mal que no fue así. Imaginemos a los jóvenes del Caracas, Lara, Táchira o Portuguesa enfrentando a los leones sin melena de Argentina o Brasil. El fútbol venezolano se atreve a competir porque existe un Salomón Rondón, un Tomás Rincón, un Yeferson Soteldo y un Yangel Herrera que dan la nota más allá de las fronteras, pero sin esta gente de vuelo alto otro destino esperaría a la Vinotinto. El aplazamiento, que podría reprogramar sus partidos para septiembre u octubre de este año, haría a Venezuela un daño extra y poco comentado: los más encumbrados futbolistas del país, y sin que se vislumbren espalderos de su misma altura ya pasan de largo de los treinta años de edad, y mientras más se espera para jugar peor para ellos y para la selección. No hay en Venezuela abundantes emergentes como para no preocuparse, y es por eso que la gran perjudicada con todo este asunto de partidos aplazados, es la Vinotinto…

En estos días oímos en una estación de radio, y colocada al aire a manera de humor, una antigua canción en ritmo ya olvidado: “Los marcianos llegaron ya/y llegaron bailando cha-cha-cha”. Resulta que el Perseverance solo ha mostrado desiertos y polvo en la superficie del planeta recién visitado, lo que convertiría, continuando con la chanza, a los jugadores de Suramérica como los primeros pobladores de aquella lejanía. Así han quedado, y pensando ahora más que nunca, en la importancia que tienen para ellos y para el panorama universal del fútbol, los equipos. El tiempo, que es implacable, va dejando atrás los años de los futbolistas, y va frustrando aquella vocación por defender a su país de lo más importante que tiene el fútbol: los jugadores.

Nos vemos por ahí.

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