sábado, julio 2, 2022
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Con la alegría perdida

Disfruta de una nueva entrega de "Camiseta 10" por Cristóbal Guerra

El día del partido ante la UCV se notó que algo faltaba en el Caracas. Algo que ha sido compañera de viaje en todos estos años de victorias, títulos y copas internacionales. Un eslabón en la cadena triunfal de un equipo que ha marcado huellas imborrables en el fútbol del país pero que ahora, perdido en los puestos intermedios de la clasificación, con solo cuatro victorias en diecisiete partidos, preocupa a sus rivales y entristece a sus consecuentes.

“¿Qué le pasa al Caracas?”,  preguntan, y no hay una respuesta contundente, que convenza, porque las cosas en el fútbol a menudo son esotéricas, espirituales, imaginativas. Se argumentan y se dicen tantas versiones, pero no se comprueba ninguna. No se puede decir que el equipo de la capital deambula por la cancha como un fantasma del pasado porque no se ha llegado a tanto, pero sí se puede comparar este equipo al que le cuesta la vida ganar un partido con lo que había sido hasta hace muy poco tiempo…

Porque la gente, y esto es inevitable, piensa en los días luminosos de Noel Sanvicente. En aquellos momentos vencer en cada partido era casi “pan comido”, como se suele decir, porque además de buen juego el Caracas traslucía esa fiesta, esa alegría que hemos mencionado, y que era posible notar en cada acción, en cada jugador.

¿Será que a Francesco Stifano, el entrenador actual, no lo premiaron con los jugadores debidos? ¿O fue que la gerencia, conforme con lo que había sido el equipo, prefirió quedarse quieta y que aquello navegara tranquila en el mar del campeonato? Luego de una muy buena actuación en la Copa Libertadores, en la que se le escapó el acceso a segunda ronda solo en el partido final ante Atlético Paranaense, el equipo ha vivido horas bajas en el campeonato: décimo lugar y con pocas posibilidades de asistir, de nuevo, al escenario internacional. ¿Cómo le irá de aquí en adelante? …

No se puede negar que la llegada de José Pékerman a la selección Vinotinto ha levantado olas de entusiasmo. “Ahora sí”, se oye decir en relación  al avance y a la clasificación al Mundial 2026. Hombre conocedor, sabio en cosas de fútbol, intenta llenar los vacíos tradicionales de una realidad que no termina de fraguar.

Sin embargo, porque siempre hay un sin embargo, se duda que el técnico y su equipo puedan dejar una escuela en Venezuela. Desde Pékerman hasta la sub 17 todos los conductores son argentinos, y por eso la incertidumbre acerca de su legado posible. En todo caso, habría que esperar, dejar en los caminos optimismos y pesimismos, y sacar cuentas dentro de un tiempo de prudencia. Nos vemos por ahí.  

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