lunes, agosto 8, 2022
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El carro comienza a andar

Disfruten de una nueva entrega de "Camiseta 10" por Cristóbal Guerra

No hay juicio posible para calibrar el partido de la Vinotinto ante Malta, porque en definitiva no era por esa razón por la que se asumió el juego. Venezuela, ante un adversario que ocupa según el último listado Mundial el puesto número 169 entre 200, transitó por la cancha en función de otras búsquedas, y tratar, en lo que se podía a largos meses de distancia, ir perfilando el equipo que afrontará la clasificación al Mundial 2026.

Aún todo está por definirse, aunque algunos matices pueden ir dando claridad. Salomón Rondón y su gol de instinto, anticipando al central maltés con un golpe de cabeza que pareció más bien un navajazo, dejó claro que está intacto, que no ha perdido aquello que lo ha hecho apetecible para el fútbol inglés por años y años.

También Yeferson Soteldo atravesando la frontera de su individualidad para, entendiendo la globalidad que tiene que ser el fútbol, ser el destaque criollo en el partido…   

Malta, con fútbol algo elemental e inocente, principalmente en aquellas jugadas cuando  la pelota larga las tomaba el rival (y el gol del partido fue derivado de una acción así), no plantó una seria oposición.

En el segundo tiempo, toda voluntad, propició algunas escaramuzas pero nada más. Pero, ¿por qué Malta, que como Venezuela nunca ha ido al Mundial,  y no un equipo de más calificación? Pues, ese es un problema que desde siempre ha sufrido el fútbol venezolano; cuesta la vida conseguir otro adversario de más cartel y posibilidades que pueda poner en aprietos a la Vinotinto: casi todo están ahora en partidos preparatorios para el Mundial, y también porque el fútbol de este país carece de alta reputación internacional…

Quedan algunas las cosas a resolver en el equipo nacional. Ahora vendrá, pasado mañana, el choque con Arabia Saudita, y el técnico, José Pekerman, tendrá que mirar con ojo crítico a la zaga central. John Chancellor y Nahuel  Ferraresi son rompedores, pero en el fútbol contemporáneo tal cosa no basta; hay que salir jugando, abriéndose paso entre las filas enemigas, cualidad que en ellos no se ha percibido.

Recordemos, por solo poner un ejemplo, a Militao en el Real Madrid. A menudo lo vemos entreverado entre los defensores contrarios, y sin descuidar sus fundamentales labores de contención.

Ante los árabes seguiremos al equipo en pleno, soltando su fútbol ante una selección que suelen mostrar un estilo alegre, vistoso, tejido, pero ineficiente frente al arco adversario. Entonces, y resumiendo los dos capítulos, sabremos dónde está parada la Vinotinto, y qué juramentos podrá hacer.

Nos vemos por ahí.     

 

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