jueves, abril 25, 2024
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Ericksen, Hamlin, Rondón: caídos en combate, pero vivos

Disfruten de una nueva entrega de "Camiseta 10" por Cristóbal Guerra

Cuando vimos caer a José Rondón en el jardín central del estadio José Bernardo Pérez de Valencia, no pudimos evitar traer a la memoria los dramáticos incidentes de Christian Ericksen y Damar Hamlin en otros campos, en otros países.

Lo vimos escurrirse así, poco a poco, de la cabeza hasta los pies, como un ser indefenso ante las imprudencias de una baja de azúcar que obligó a sacarlo con prontitud del juego Caracas-Magallanes. Nunca le había pasado, confesó el jugador, y su incidente derivó en los chequeos del corazón que, en casos así, nunca faltan.

Estos aislados capítulos tienen varias vertientes. Dicen los comunicadores y aficionados que son cosas muy esporádicas que le pueden pasar a cualquiera y en cualquier momento, y el tiempo transcurrido entre uno y otro parece darles la razón. No obstante, hay también aquellos miembros de la rama médica y científica que advierten los peligros de los juegos de contacto y hacen la pregunta: “¿Por qué no pasan estas cosas en un juego de voleibol, por ejemplo?”.

El danés Ericksen cayó estrepitosamente en un partido de la Eurocopa de 2020 jugando para su selección ante Finlandia, y el drama fue tal que sus compañeros y rivales creyeron que había muerto; y de hecho, y durante cinco minutos su maltratado corazón había dejado de latir. Fue llevado, en las urgencias, a una clínica donde consiguieron revivirlo; tanto fue así, que pocos meses después jugó con Dinamarca en el Mundial de Catar.

El reciente capítulo con Hamlin fue igual de escalofriante. Luego de un choque con un rival y de recibir un potente golpe en su abultado pecho, el jugador de fútbol americano fue atendido bajo la misma creencia fatal del día de Erickson. Hoy el jugador de los Buffalo Bills se recupera junto a su corazón en un hospital de Cincinnati, y a diferencia del danés, se duda que pueda regresar al rudo deporte típico de la sociedad estadounidense y que con el paso de los años ha visto derrumbarse, fulminados y aun con todo el equipaje de protección, a decenas de tipos.

De todo lo reseñado, el capítulo más extraño parece ser el del venezolano Rondón. No se ha conseguido una explicación certera, cabal en un deporte en el que el contacto no es lo común para que un hombre fuerte, grande para los parámetros normales, se desmorone así.

¿Problemas de alimentación deficitaria, el corri corri de comer a trompicones en carreteras o algo congénito?

Como no hay mal que no traiga consigo un bien, estas caídas de atletas de alto voltaje ha llevado a las autoridades a tomar precauciones ante lo imprevisto. Que un jugador de cualquier deporte se desplome por la razón que sea es razón para preocupar. Porque al final de todo no deja de ser una contradicción que el deporte, por su propia naturaleza y condición, debería existir para el recreo de los cuerpos y la elevación de los espíritus, y no al contrario.

Amateurs vs. profesionales

La competitividad que ha conllevado la versión profesional del deporte ha traído consecuencias. Las disputas por ser el mejor, si bien es la razón de ser de cada juego, ha hecho aparecer la necesidad económica, porque al final la plata está en la base de todo.

Esa apetencia desesperada por vencer, esa urgencia porque si no gano puede venir otro y desplazarme, ha sido el causante de tanto desafuero que los jueces y todo el tinglado del profesionalismo han declarado “legal”.

No hay límites, salvo los que imponen los reglamentos para dejar la vida en cada acción. Y no se sabe hasta dónde puede llegar este estado de cosas, pues el ritmo de la vida, fundamentado hoy en el dinero, ha ido convirtiendo en rentada la actividad deportiva.

Solo queda el concepto amateur, tal parece, para niños y adolescentes… pero cuidado, porque el lobo anta suelto.

EN TIPS

Peligro

César Tovar en los campeonatos venezolanos, y Andrés Galarraga en grandes ligas, fueron blanco de decenas de pelotazos. Sin embargo, salieron ilesos.

Dolor

Cristian Castillo, del Caracas FC, y Guillermo Arias, jugador de la 3ra división, vieron llegar el final mientras disputaban partidos en canchas del país.

Foul

Una pelota bateada hacia el dugout de Atlanta fue a dar en el rostro del coach Luis Salazar. El antiguo jugador perdió la visión por uno de sus ojos.

Enigma

No se ha podido establecer la razón verdadera de los accidentes mortales en las canchas. La más acertada habla de una afección previa no determinada.

Legalidad

No hay en Venezuela una ley que contemple accidentes o muerte súbita en un juego de cualquier deporte. Es un tema difícil de asir por lo que implica.

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