Visión de juego | El COV usurpa atribuciones del IND con decisión sobre Feveda

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Resulta inconcebible, por decir lo menos, que la Junta Directiva del Comité Olímpico Venezolano haya aprobado una resolución en la que asume las funciones que la Ley Orgánica del Deporte, Actividad Física y Educación Física le otorga al Directorio del Instituto Nacional de Deportes para inscribir en el Registro Nacional y dar reconocimiento legal a las entidades sociales promotoras del deporte en Venezuela, como los clubes, asociaciones, federaciones o ligas.

Nos referimos al documento del pasado 9 de febrero de 2021 en el que la Junta Directiva del Comité Olímpico Venezolano aprobó “la solicitud de reconocimiento de la Comisión Reorganizadora de la Federación de Deportes Acuáticos” y luego de una serie de considerandos sobre el devenir de esta entidad deportiva resolvió revocar el reconocimiento “a las autoridades elegidas para el periodo 2017-2021 de los órganos de la Federación Venezolano de Deportes Acuáticos (Feveda) y por consiguiente nulo y sin efecto alguno cualquier acto emanado de las autoridades individual o actuando como cuerpo colectivo, comprendido en el ciclo o periodo mencionado supra”. Más grave todavía es que en una flagrante usurpación de las atribuciones del IND, la Junta Directiva del COV, presidida por Eduardo Álvarez y secundado por la secretaria general, Élida Párraga de Álvarez, aprueban: “reconocer formal, legal y legítimamente a la autoridad provisoria establecida en el Estatuto de Feveda”.

En ninguna de las atribuciones que le otorga en artículo 52 de la Ley del Deporte al Comité Olímpico Venezolano, figura la de dar reconocimiento legal a las entidades deportivas. Su dos funciones principales son la de “ejercer la representación exclusiva del deporte venezolano en el Comité Olímpico Internacional” y la de “actuar como órgano asociativo superior de las federaciones deportivas admitidas en su seno, exclusivamente para conocer y decidir sobre los asuntos propios del movimiento olímpico nacional e internacional”.

Ante este desvarío legislativo de los Señores de los Anillos en Venezuela, es lógico que el presidente del IND, Juan Carlos Amarante, respondiera el jueves con un comunicado en el que recordaba a la federaciones deportivas nacionales que para su constitución y funcionamiento “deben ser previamente autorizadas por el directorio de esta institución, tal como lo establece el artículo 48 de la Ley Orgánica de Deporte, Actividad Física y Educación Física”.

En clara respuesta a la usurpación de funciones que pretende el COV, el presidente del IND advierte en otra parte del comunicado: “no existe otra institución de carácter público o privado que ostente esta competencia, la cual es otorgada única y exclusivamente al Directorio del Instituto Nacional de Deportes”.

No es la primera vez que la actual directiva olímpica pretende ejercer funciones que solo le competen al IND. En el pasado propusieron manejar los recursos que el Estado otorga a los deportes de alto rendimiento, lo que hubiera convertido al IND en la caja chica de COV; y en 2020 también acariciaron la idea de crear un registro de entidades paralelo al Registro Nacional del Deporte, que también es responsabilidad del IND.

Nadie pone en duda el valor y la importancia del movimiento olímpico en el desarrollo del deporte venezolano, pero su dirigencia debe ocupar el lugar que le corresponde en el sistema deportivo. El COV no es una organización supranacional, como predica su actual presidente ni tampoco una entidad que se maneje fuera de la Ley del Deporte. Se trata de una entidad venezolana, que debe regirse por la legislación del país y sus autoridades están sujetas a sanciones y penalidades, si usurpan las funciones propias del IND.

Asociación de Fútbol de Anzoátegui fue víctima de trampas en la propia FVF

Lo que ocurrió en la Asociación de Fútbol de Anzoátegui es como para investigar al expresidente de la Comisión Nacional Electoral de la Federación Venezolana de Fútbol, Jesús Barazarte, y al ex directivo, Alirio Méndez, por los desafueros que permitieron desde 2017 en esa entidad.

En 2017, el proceso electoral de esta entidad superó una demanda en la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia por supuestas irregularidades en la designación de la Comisión Electoral. El TSJ revisó el caso y negó la solicitud de amparo solicitada por un club. La Asociación realizó sus elecciones con el seguimiento de cada fase del proceso por parte de Barazarte y su equipo de trabajo, que incluso viajó hasta Barcelona para cumplir conel papel de observadores de los comicios.

La plancha encabezada por Luis Enzo Traettino obtuvo la victoria por una mayoría contundente, y nadie impugnó las elecciones. Incluso los representantes de Asofútbol Anzoátegui participaron en las elecciones de las nuevas autoridades de la FVF en para el período 2017-2021 celebradas en Maturín.

Pero año y medio después, Barazarte anuló las elecciones en Anzoátegui por supuestos vicios y organizó otro proceso llegó de irregularidades, tal como ha denunciado la dirigencia de la Asociación. Fue tal el desbarajuste que la Junta Directiva surgida del nuevo proceso, encabezada por el exárbitro Rafael Yánez, no fue reconocida ni por Barazarte. Sin embargo, Alirio Méndez designó a Daniel Fernández como Director de Desarrollo Regional en Anzoátegui para que manejara los recursos de la entidad. El Comité de Normalización de la FVF debe sancionar los responsables.

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