jueves, mayo 30, 2024
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Visión de juego | El legado de Leo en la Vinotinto

El interinato de Leo González en la selección Vinotinto hay que analizarlo lejos del apasionamiento y la simplicidad de los resultados. Siete derrotas y una victoria es el frío balance que dejan las estadísticas.

Pero los números no explican las circunstancias que debió enfrentar el entrenador trujillano como la manera intempestiva en la que asumió la conducción del equipo por la salida del técnico portugués José Peseiro, sin partidos de entrenamientos, con jugadores desmotivados, “lesionados” o simplemente sin el fuego vital que se requiere para defender a la selección a capa y espada.

Lo primero que hay que reconocerle a Leo es su determinación para meter el pecho a las balas, tratar de reconstruir las bases del equipo y devolverle una identidad de juego que se extravió desde la salida de Richard Páez.

Pudo haber tomado el camino más seguro que eligió Peseiro en la Copa América y luego en la eliminatoria al Mundial de Catar, tras caer en el primer duelo ante Colombia.

Armar un bloque defensivo de cinco hombres, retroceder las líneas para ocupar los espacios con muchos efectivos y atacar esporádicamente con pases largos por los costados y alguna llegada ocasional de pelota detenida.

No fue lo que hizo Leo. Prefirió luchar por los puntos con un sello propio. Fue fiel a su ADN de dominar al rival a través de la posesión del balón y la búsqueda permanente del arco rival.

Ese fue el fútbol que exhibió en la cancha como jugador, en sus tiempos de exquisito volante cinco, y luego como entrenador en Trujillanos, La Guaira y Deportivo Lara. No traicionó sus ideas y las llevó a la Vinotinto, y pese a que todas las circunstancias eran adversas, hubo momentos de brillo que se deben resaltar.

La Vinotinto de Leo González le hizo un gran partido a la Argentina de Leo Messi, hasta que la lesión de Sema Velázquez y la expulsión de Luis Adrián Martínez se juntaron en la cancha para dejar a la selección en minusvalía.

Jugó ante Brasil los mejores 70 minutos de en las eliminatorias mundialista. Controló a verdeamarilla, anulando sus transiciones rápidas, el despliegue de sus laterales y el juego interior de sus volantes.

Pero además la preocupó en el ataque al punto de ir ganando el partido por primera vez en toda la historia de enfrentamientos oficiales entre ambas selecciones, con un fútbol asociado liderado por Yeferson Soteldo, otro que luego quedó marginado de la selección por razones disciplinarias.

El interinato de Leo consagró en la defensa al prometedor central Nahuel Ferraresi, consiguió mejores intérpretes por las bandas con Ronald Hernández y Oscar González, y abrió las puertas a Eric Ramírez para convertirse en el sustituto de Salomón Rondón en el ataque.

Cualquiera sea el técnico designado por la FVF para el nuevo ciclo, habrá que exigirle mantener la idea del fútbol propositivo que deja como legado el interinato de Leo González.


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