sábado, julio 13, 2024
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De la cárcel a las Grandes Ligas, en vez de subir vía las menores

Disfruten de una nueva entrega de "En la Pelota" por Juan Vené

Ron LeFlore ha sido el único pelotero, que, en vez de comenzar su carrera en las menores, o de una vez en Grandes Ligas, se inició en un equipo integrado por los internos de una cárcel, la de Jackson, Michigan.

En cierto cuestionario de identificación, aparece Ronald LeFlore con las profesiones u oficios de “delincuente y bigleaguer”. Su expediente, de las autoridades policiales del Estado de Michigan, es el número 831.194. Los números que llevó en los uniformes, durante sus nueve años en las Grandes Ligas, fueron 42, 8 y 7.

¿Cómo y por qué salió LeFlore de la cárcel para convertirse en center fielder de los Tigres de Detroit?

El mánager de los Tigres, en 1973, era Billy Martin; y uno de los guardias de la prisión, llamado Raymond Alexander, había sido compañero de equipo de Billy en las menores, pero nunca llegó a Grandes Ligas.

Una mañana, Alexander se le presentó a Billy en el hotel donde vivía, para informarle:

“En el equipo de la cárcel juega un joven, de veinticinco años, de buena estatura, fornido y negro, quien parece tener calidad para las Grandes Ligas. Puedo arreglar para que visites la prisión un día de juego, y lo observes”.

Billy aceptó. LeFlore estaba en el quinto año de su sentencia y le faltaban 10. Había asaltado, a mano armada, un Banco en Detroit.

Billy se entusiasmó con el center fielder de swing maravilloso, y logró animar también a los ejecutivos del equipo, para sacarlo de la cárcel y así pudiera jugar con ellos.

Por el buen comportamiento de Ron en los cinco años preso y por el respaldo de los Tigres, lograron su libertad bajo probatoria durante el resto de los 10 años, bajo responsabilidad de los Tigres y de Billy Martin.

La historia de LeFlore ocupó en 1973, los mayores espacios periodísticos.

Por sus condiciones para el juego, y también por la transformación de criminal preso a pelotero de Grandes Ligas.

Los Tigres le asignaron el salario mínimo de la época, 15 mil dólares por año. Pero cuando se retiró, después de la temporada de 1982, los Medias Blancas le habían pagado 700 mil dólares por dos años, lo que entonces era una gran fortuna.

LeFlore le dijo al “New York Times”: “Eso es mucho más de lo que yo pretendía robar en el Banco”.

LeFlore fue presentado por los Tigres a la alta sociedad del beisbol, hará pronto 50 años, el primero de agosto de 1974. Había cumplido entonces sus 26. Escribieron un libro basado en la historia, titulado, “‘Breakout”, igual que filmaron en 1978 una película para CBS Televisión, en la cual el actor LeVar Burton, encarna al ex-presidiario.

Agradecido: En nombre de “Últimas Noticias” y “Líder”, de Caracas, expreso mi agradecimiento al “New York Times”, por facilitarme su archivo para preparar este trabajo.

Tony La Russa no pudo tolerar a Ron Le Flore

Ron LeFlore jugó desde 1974 hasta 1979 con los Tigres; en 1980 con los Expos y 1981-1982, para los Medias Blancas, dirigidos por Tony La Russa. Las normas disciplinarias del abogado La Russa, resultaron inaceptables para Ronald.

La Russa hizo una larga lista de las fallas de su pelotero en el ajetreo diario y la publicó. Al terminar la campaña de 1982, lo dejó libre. LeFlore no consiguió contrato con ningún otro equipo. Y terminó su historia en Grandes Ligas.

Ron bateó en sus nueve temporadas, para 288, con 59 jonrones, 353 carreras impulsadas, 455 bases robadas en 597 intentos y fue llevado al Juego de Estrellas de 1976.
Ahora, su cabellera negra se va cubriedo con con canas, en vía a los 76 años, el 16 de junio. Ron vive en aquí en Florida, en St. Petersburg, de su pensión, y ya no tiene la pierna derecha. Se la amputaron desde la rodilla, por problemas vasculares, según los médicos, debido a su vicio del cigarrillo desde que era un niño.

Muy difícil la vida llevada por LeFlore

Acerca de disfunción, dice el diccionario “Pequeño Larousse”: “Funcionamiento irregular, anormal, exagerado o disminuido de un órgano, de un mecanismo”.

El hogar de Ron LeFlore fue totalmente disfuncional. Un padre alcohólico, agresivo y a menudo desempleado; una madre sacrificada, de profesión enfermera, que trabajaba horas extras para poder pagar los gastos de la casa. Sus hijos eran cuatro.

A los 15 años de edad, Ron cayó preso por primera vez, por robo de cerveza. Era lo que hacían los jóvenes de su pandilla para emborracharse.

También asaltaban a transeúntes, quitándoles dinero y prendas, para adquirir drogas. Consumieron hasta heroína. Y finalmente, ocurrió lo del Banco.

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