En la pelota | Por sus jonrones creían que Babe Ruth era un “bicho raro”

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Durante este 2021, hará cien años de haber sido considerado Babe Ruth un “bicho muy raro”. Aquello fue escandaloso, en plena temporada 1921, en julio.

Después de un juego en Polo Grounds (no habían construido Yankee Stadium), Ruth fue obligado a someterse a tres horas de exámenes científicos, especialmente sicológicos, a los cuales se negaba, considerándose ofendido.

“¡No soy un conejillo de Indias, no soy un animal para experimentos!”, llegó a protestar. Pero estaban desesperados por saber qué cosa era aquel espécimen de los extraños, que pesaba 97 kilos, medía un metro 88 centímetros, adiposo y con mirada tan profunda, ojos desde otro mundo.

El asombro general era que nadie en la Americana había disparado más de 16 jonrones en una temporada, los del bateador derecho Socks Seybold, de los Atléticos en 1902. En la Nacional, la marca era de 27, por Ned Williamson, Cachorros, en 1884. Y la mayoría de estos jonrones dentro del campo. Ruth, que llegó a los Yankees después de la temporada de 1919, había sacado 11 en 1918, 29 en 1919, 54 en 1920 y ya llevaba 31 ese año, 1921 en julio. Sí, “había sacado”, más allá de las bardas.

Los medios de todo Estados Unidos, más allá de las páginas deportivas, cubrían el experimento científico de Babe Ruth. El “New York Times” publicó historias en primera página durante días; y la revista dedicada a la actividad científica, “Popular Science”, dedicó portadas y enormes espacios interiores a las noticias de si Ruth era un humano normal o no, por sus habilidades físicas y mentales para batear.

Después de los exámenes, el vocero de los científicos, Will Hendrickson, con gesto de consternado, apareció ante los reporteros y dijo: “¡Increíble! Después de los estudios del señor George Herman Ruth, encontramos que es una persona normal, como ustedes y nosotros”.

No tan parecido, puesto que ningún otro chocaba la bola con la facilidad y la fuerza del Babe. Los pitchers tuvieron siempre, un diagnóstico más apropiado: “El Babe, comparado con el promedio de los hombres, es excepcional, tanto física como mentalmente”.

En 1921, el seis de febrero, Ruth celebró sus 26 años de edad, y en octubre celebró que volvió a superar su propio record, con 59 jonrones, su tercera marca consecutiva en tres años. También fue líder de la Liga con 168 impulsadas, 177 anotadas, 145 bases por bolas, 512 de embasado, 846 de slugging. Sus 457 bases alcanzadas y los 119 extrabases siguen siendo records de ambas Ligas.

Entre 1918 y 1931, en 14 temporadas, fue 12 veces líder jonronero de las dos Ligas, incluso su record de 60 en 1927, que subsistió hasta los 61 de Roger Maris en 1961. No fue El Más Valioso, porque aún no se entregaba ese galardón. Quizá su mejor trofeo era que lo consideraran sobrenatural.

Medios muy importantes cubrieron la investigación

En los medios de Estados Unidos de la época aparecieron titulares dedicados a la investigación sobre el raro poder con el bate del legendario toletero como: “Babe Ruth’s Home Run Secrets Solved by Science” (Los Secretos de los Jonrones de Ruth, Resueltos por la Ciencia),

Compañeros de equipo del Babe y algunos periodistas, hicieron famosas frases como…: “Mientras más veo batear a Babe Ruth, más me convenzo de que es de otro planeta”.

Y, si tenemos que admirar y respetar al primer bateador de poder en la historia del beisbol, hay un motivo mayor para tal admiración y para tales respetos, y es que a Ruth nunca un coach o un instructor le dijo cómo batear.

Todo lo hizo él mismo, con sus extraordinaria habilidad para conectar la pelota y mandarla por encima de la cerca de los estadios.

La Edad de Oro del Deporte

Aquel año, 1921, fue el epicentro de la recordada era conocida como “The Golden Age of Sports” (La Edad de Oro del Deporte). Y Babe Ruth, con sus jonrones, su infantil entusiasmo, su sonrisa bonachona y su amor evidente por todos los niños, era principal motivo de esa sonora frase.

En Nueva York aparecían 12 diarios, cada uno de los cuales asignaba un reportero para cubrir todo lo que hacía El Babe. Y de otras ciudades, hubo semanas cuando llegaron más de 20 enviados especiales, solo para seguir al “bicho muy raro” en cuanto hacía o dejaba de hacer.

EN TIPS

Orfelinato
Babe Ruth era tan delincuente cuando niño, que sin ser huérfano, sus padres lograron internarlo en el orfelinato católico de Báltimore.

Licorería
En el segundo piso de la licorería regentada por su padre en Baltimore, nació el Babe, en 1895.

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