Espino, era de Naranjeros, pero
conectó jonrón fue con Yaquis

Disfruten de una nueva entrega de en la pelota por Juan Vené

El primer jonrón de Héctor Espino en El Pacífico, lo sacó uniformado con los Yaquis, pero era de los Naranjeros… Se equivocó. Es decir, fue sin culpa.

Así me lo contó el mismo Espino, durante un cursillo de periodismo deportivo que dicté en el diario “El Imparcial”, de Hermosillo; el ejecutivo del beisbol de México, Luis Carlos Joffroy, quien fuera gerente-general de los Yaquis; y Miguel (Pilo) Gaspar, compañero de habitación de Espino durante más de tres décadas, por lo que conocía mejor que nadie su vida.

Esta es una de esas leyendas del camino, creadas por la verdad, aún cuando suenan a fantásticas por asombrosas.

“La historia ha sido comprobada hasta por el boxscore” me dijo Joffroy”.

Corría el año de 1960 y la Liga Mexicana del Pacífico comenzaba sus actividades. Por eso, en noviembre, a bordo de uno de los cansados trenes de rodar lento, olorosos a carbón, trenes que paraban en cuanta estación veían al paso, viajaba desde Chihuahua un jovencito con sueños de ser estrella del beisbol. A los 20 años de edad, era su primer viaje de tantas horas. Su carácter introvertido, le hizo muy pesada la aventura.

La máquina y su ristra de vagones se detenían en todas las estaciones para dejar y recoger pasajeros, y para que las calderas tomaran agua.

Fíííííííííííííííí… chas chus-chás-chás, chas, chu-chás-chás, chás-chás, chu-cha-chas-chás.
Estación San Juanito… Estación Greel… Samachic… La Bufa… San Ignacio… La Fuente…. San Blas… Los Mochis… Huatabampo… Navojoa… Obregón.

El muchacho, Héctor Espino, tenía pasaje para unas 10 paradas más, hasta Hermosillo, donde lo esperaban los Naranjeros con su contrato. Pero en la escala de Obregón, todavía a más de 270 kilómetros de su destino, creyó Héctor haber llegado. Se confundió. Y descendió al andén equipaje en mano. Hizo un gran esfuerzo para vencer la timidez, y preguntó cómo llegar al estadio de beisbol. “Es que soy pelotero, ¿ve usted?, y vengo a jugar con el club de aquí” se explicó.

Un fanático entusiasmado le ofreció conducirlo hasta las oficinas del equipo. Y lo llevó en seguida.

“¿Quién eres y cómo te llamas?”, le preguntaron muy extrañados en las oficinas del club, porque no esperaban a ningún jugador. Pero llamó la atención por su juventud y por su aparente fortaleza. Además, necesitaban peloteros.

Lo firmaron, uniformaron y ¡play ball!

“Está bien, jovencito, te vamos a firmar”.

“Al día siguiente ya estaba Héctor uniformado” contó Pilo, “Y esa misma noche sacó su primer jonrón en esta Liga, mientras en Hermosillo estaban de lo más angustiados porque no llegaba el muchacho. Lo encontraron, después de haber aparecido en tres juegos en Obregón”.

Héctor disparó nueve jonrones más con los Naranjeros, y fue el líder de la temporada 60-61. El primero de siete campeonatos de la especialidad que ganó allí, incluído el de 1972-´73, su mejor temporada, porque sacó 26 para la calle. En esa Liga, dejó el record de 310 cuadrangulares, promedio al bate de 330, y mil 120 carreras impulsadas.

Dos años después del histórico viaje en el tren, Espino debutó en la Liga Mexicana (AAA) de Verano, con los Sultanes de Monterrey. Y en 23 temporadas, entre 1962 y 1984, tuvo totales de 453 jonrones, promedio de 335, y mil 573 impulsadas, en dos mil 388 juegos.
Lo llamaron “El Babe Ruth de México”.

Más jonrones que nadie, fueron 881 los de Espino

Sobre la historia del tren Héctor me dijo: “Fue cierto… Me dí cuenta que estaba en otra ciudad cuando me uniformé. Era tarde. Tuve que jugar.

Espino sacó más jonrones que nadie, por encima de de Sadaharu Oh.

  • Sadaharu Oh, 868 en las Mayores de Japón, dos en sucursales, 870.
  • Barry Bonds, 762 en las Mayores, 20 en las menores, 782.
  • Hank Aaron, 755 en Grandes Ligas, 31 en las menores, 786.
  • Babe Ruth, 714 en Grandes Ligas, uno en las menores…: 715.
  • Héctor Espino, 453 en la Liga Mexicana (AAA) de Verano; 310 en la Liga Mexicana del Pacífico; 115 en la Liga Mexicana Central; y tres en Jacksonville, 881.
  • El record en la LMV lo tiene Nelson Barrera, 455. Héctor es segundo. En la LMP sí encabeza el pelotón Héctor con sus 310.
  • En la Liga Mexicana Central, en la cual se hizo profesional, jugó Espino en 1959, 1960 y 1961 con el equipo de San Luis Potosí.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

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