jueves, febrero 29, 2024
InicioVisión de juegoHábitat natural de Deyna en la Vinotinto es la zona de definición

Hábitat natural de Deyna en la Vinotinto es la zona de definición

Disfruten de una nueva entrega de "Visión de Juego" por Gerardo Blanco

El hábitat natural de Deyna Castellanos siempre ha sido el área rival. Allí la vimos crecer como futbolista y convertirse en una de los mejores del planeta. La habilidad para engañar con sus movimientos, amagar para un lado y escabullirse por el otro quebrando la cintura a la defensa; driblar en campo abierto para encarar con su tranco elegante y su cabeza erguida; recibir de espaldas, girarse súbitamente y perfilarse en un instante de absoluta genialidad para sacar un relampagueante latigazo son todos atributos de una jugadora exquisita, superlativa, que recuerdan la magia insuperable de Johan Cruyff con la naranja mecánica.

Deyna y gol son sinónimos inseparables que han convivido sin dificultad desde que esta deslumbrante jugadora apareció en el mapa de la selección nacional sub-17 y la llevó a cotas impensables para el fútbol venezolano: dos títulos suramericanos, cuarto lugar en los Mundiales Sub-17 de Costa Rica y Jordania respectivamente, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nankín 2014, y en el camino el tercer lugar al premio The Best de la FIFA como una de las mejores de 2017.

Ha pasado el tiempo y Deyna ya no es la niña que paseaba a todas las rivales en las categorías menores. Las exigencias del profesionalismos son otras y en el Manchester City no la necesitan merodeando el área, sino como una todocampista que va y viene, que filtra pases y también puede llegar a rematar desde la segunda línea.

En el City no es goleadora, claro que no, pero la selección es otra cosa. Pedirle que juegue lejos del arco, tirada atrás con la función de una todocampista que avanza y retrocede, que saca al equipo del fondo y arma la jugada, pero que tiene escasas posibilidades de definir en el área es una disposición táctica que va en contra de la naturaleza de Deyna en el equipo nacional.

Es un contrasentido, porque las artistas del balón, las jugadoras diferentes que poseen una calidad superior y un instinto afinado para resolver las dificultades en el área con un gesto técnico no sobran en el planeta fútbol. Deyna es una de esas privilegiadas que entiende y descifra las complejidades de una jugada en fracciones de segundo.

No deja de resulta extraño, en consecuencias, ver a la mejor atacante de la historia del fútbol nacional, a nuestra versión femenina de Stalin Rivas y Juan Arango, transitar los 90 minutos del juego con apenas una opción de encarar el área, cuando en el segundo tiempo ante Uruguay se adelantó unos veinte metros y recibió un pase filtrado que la dejó de cara al gol.

¿No es más útil para la selección femenina que la jugadoras que más sabe con la pelota y tiene mejores condiciones físicas y técnicas para liquidar en el área lo haga sin contemplaciones? ¿Que sentido tiene desgastar a tu mejor pieza en un ida y vuelta agotador, cuando puede tener las ideas y las piernas frescas para resolver en el área en un tris?

El juego de Deyna, su naturaleza intrínseca de killer del área, no hay que suprimirla con un método conductista de Naranja Mecánica como el filme de Stanley Kubrick, sino alimentarla con otras jugadoras con condiciones para tocar, asociarse y hacer que las habilidades de la maracayera se potencien a su máxima expresión. La selección tiene futbolista de buen pie como Bárbara Olivieri, Oriana Altuve y Dayana Rodríguez con sensibilidad para armar paredes y jugar a algo más que al pase largo o los cobros de balón detenido de Deyna.

En el fútbol de hoy hay que correr y sacrificarse, hasta Messi lo hacía en el Barsa de Pep, pero sin los artistas del gol definiendo, no sería fútbol sino rugby.

La FVF equilibra ecuación con más respaldo al equipo femenino

Es un gran avance para la selección femenina que la Federación Venezolana de Fútbol también le preste igual atención que al equipo masculino. De hecho, ha sido la generación de Ysaura Viso y luego la de Deyna Castellanos la que ha dado más alegrías a este deporte, sin contar con el respaldo total de inversionistas, patrocinantes y dirigentes.

La nueva dirigencia de la FVF está cambiando esa ecuación desequilibrada en favor de los hombres. El equipo cuenta con un cuerpo técnico de primer nivel, comandado por la italiana Pamela Conti, a la que se le puede discutir como a cualquier otro entrenador sus decisiones técnicas, pero no la planificación, el orden y, muy especialmente, el profesionalismo que ha instaurado en su proceso.

Ahora las guerreras reciben un trato que se corresponde a la jerarquía que han alcanzado sus jugadores, con Deyna, a la cabeza de los logros individuales. Están alojadas en hoteles cinco estrellas y el hecho de jugar partidos de fogueo en fecha FIFA es parte del respeto por el trabajo de Conti

Panamericanos de Santiago son el próximo reto en la agenda

Los Juegos Panamericanos son el próximo reto del equipo nacional femenino. El partido del jueves y de este lunes ante Uruguay sirven de fogueo para encarar la venidera cita de Santiago, donde Venezuela luchará en un grupo que integran Argentina, Costa Rica y la siempre potente selección de Estados Unidos.

Es cierto que la selección de la barra y las estrellas no asume los Juegos Panamericanos con la misma voracidad de los Juegos Olímpicos y los Mundiales, pero no deja de ser una potencia. De hecho, solo han ganado una medalla dorada en esta cita, cuando venció 1-0 a México en los Juegos de Winnipeg 1999.

Por su parte, Argentina es la actual subcampeona y Costa Rica la medallista de bronce de los pasados Juegos Panamericanos celebrados en Lima 2019. Además, las tres rivales acaban de disputar el reciente Mundial de Nueva Zelanda. Así que Conti necesita afinar muy bien sus ideas de juego para afrontar este reto con verdaderas opciones de avanzar a la segunda fase del torneo como una de las dos mejores de a difícil llave.

Deja un comentario

Lo último