lunes, agosto 8, 2022
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La Caldera del Diablo será de nuevo una olla de presión

Disfruta de una nueva entrega de "Visión de juego" por Gerardo Blanco

El reciente anuncio realizado por la Federación Venezolana de Baloncesto y el gobernador del estado Anzoátegui, Luis Marcano, de la completa recuperación del gimnasio Luis Ramos, en Puerto La Cruz, es una muestra de los avances que está consiguiendo el plan nacional del desarrollo de este deporte a lo largo y ancho de todo el país.

El tabloncillo de la Caldera del Diablo es una de las canchas más emblemáticas del país. Allí dio sus primeros pasos en la desaparecida Liga Especial de Baloncesto el quinteto de Caribes de Anzoátegui que luego bajo las denominaciones de Marinos de Oriente y Marinos de Anzoátegui se convirtió en la divisa más ganadora del básquet profesional criollo con una cosecha de 11 títulos.

Lamentablemente, la pésima gerencia del equipo, bajo la presidencia del antiguo grandeliga, Carlos Silva, llevó al Acorazado Oriental a la bancarrota, y a la sanción administrativa y deportiva de la Federación Internacional de Baloncesto, en virtud de las deudas acumuladas con jugadores criollos e importados.

En los últimos años, el vacío dejado por el Acorazado Oriental ha sido llenado en la afición anzoatiguense por Gladiadores, la nueva franquicia que con el respaldo de la Gobernación de Anzoátegui ha competido en la Superliga de Baloncesto, impulsada por la directiva de la FVB.
La recuperación de la Caldera del Diablo permitirá que la selección nacional de baloncesto masculino dispute la tercera ventana de la eliminatoria mundialista, el 30 de junio contra Argentina y el 3 de julio ante Paraguay, en el escenario más propicio para meter presión a los rivales con el bullicio y el respaldo de una afición sedienta de básquet.

Como anunció el presidente de la FVB, Hanthony Coello, será la primera vez en la historia que el quinteto nacional competirá en ese escenario, donde buscará otro par de victorias que la acerquen al Mundial de 2023 cuya sede compartirán Filipinas, Japón e Indonesia. Con las cuatro victorias obtenidas en las dos primeras ventanas, en las que barrió a Panamá, y luego superó a Argentina y Paraguay como visitante en el gimnasio de Obras Sanitarias en Buenos Aires, Venezuela aseguró su boleto a la segunda fase del torneo en el que rivalizará contra República Dominicana, Canadá y el que culmine en el tercer lugar del Grupo C, entre Bahamas e Islas Vírgenes.

Aunque ya consiguió el pasaje, como uno de los tres clasificados de su grupo en compañía de Argentina, los dos duelos en la Caldera del Diablo también tendrán una vital importancia. Porque los triunfos que se consigan en esa primera fase clasificatoria se arrastran para la siguiente ronda del clasificatorio mundial, así que lo ideal sería que el quinteto del coach Fernando Duró terminara invicto.

No será fácil, porque Argentina, dolida por la derrota sufrida en su propia casa, querrá vengarse en Puerto La Cruz, y seguramente contará con otros valores que se ausentaron en el primer choque, como los estelares armadores Nicolás Laprovittola (Barcelona, España) y Facundo Campazzo, quien acaba de culminar una temporada irregular en la NBA en la que fue condenado a la banca de los Denver Nuggets.

Pero el trabajo del coach Duró ha demostrado que puede sobrevivir a todas las circunstancias y enfrentar sin temores a los rivales más encumbrados. Su sistema de juego, basado en una defensa intensa y comprometida durante cada minuto del partido, ha convertido a Venezuela en un equipo competitivo, con figuras que se han consolidado en la rotación como la “Perla” Garly Sojo o Michael Carrera. En la Caldera del Diablo la pasión por el baloncesto volverá a explotar en esa olla de presión donde los rivales naufragan y se ahogan.

Fusión de la Superliga con la LPB solo espera por los detalles

La fusión de la Superliga con la Liga Profesional de Baloncesto, que por razones económicas y organizativas se mantuvo en receso durante la pandemia, ya se concretó y solo falta que el presidente de la FVB explique los detalles de la nueva entidad que llevará las riendas del campeonato profesional bajo la denominación de Superliga Profesional.

La idea es que para la primera edición del campeonato compitan los equipos que formaban parte de la LPB, como Cocodrilos de Caracas, Guaiqueríes, Toros de Aragua, Pantera de Miranda, Gaiteros del Zulia y Marinos de Anzoátegui con las nuevas divisas que vienen participando en la Superliga de la FVB, encabezadas por los poderosos Spartans de Distrito Capital, campeones de la primera edición del torneo. Uno de los problemas que hay que resolver es la deuda de Marinos con sus jugadores. Hasta que no se pongan al día y resuelvan este conflicto siguen proscritos de toda competencia por parte de la Fiba. En el caso de Gaiteros, también hay que dilucidar el problema de la propiedad del equipo que sigue en disputa.

La mayoría de los jugadores de la selección compiten en ligas del extranjero, pero sería un gran paso que la nueva Superliga Profesional comience en junio para que los que están sin equipo puedan llegar en condiciones a la tercera ventana.

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