El primer juego en Grandes Ligas es inolvidable para todos los peloteros, sin importar el desenlace, el solo hecho de llegar hasta ahí ya es algo bastante especial. Pero claro que hay debuts que son fuera de serie y captan la atención de la afición en general. El de Joshua Baez con los Cardenales de San Luis es uno de ellos, sin lugar a dudas. El jovencito, de apenas 23 años, hizo su estrenó en MLB el sábado y literalmente sacudió la Gran Carpa, no una, ni dos, sino tres veces.
Era un juego ante los Cubs, que lideran con comodidad la lucha por el comodín en la Liga Nacional, y Cardenales -que está batallando por colarse en la postemporada- alineó a este muchacho como quinto en el orden. Quizás eso debió darnos alguna pista de lo que estábamos por ver, aunque dudo que alguien pudiese anticipar tal cosa. Al primer lanzamiento que recibió de Matthew Boyd, una recta a 93.4 millas por hora, sacó la pelota por el jardín central a 449 pies. Se quedó viendo la pelota y sonrió, sabía que estaba en las gradas. Se convirtió entonces en el primer jugador de posición de San Luis que conecta jonrón ante el primer lanzamiento que ve en Grandes Ligas, desde que lo hizo Chris Richard, el 17 de julio de 2000. Sí, tuvieron que pasar 26 años para ver algo similar. Pero ese sería sólo el comienzo.
En el cuarto inning, en cuenta máxima de 3-2, sacó su segundo bambinazo, esta vez por el jardín izquierdo. Dos entradas más tarde envió nuevamente la pelota a las gradas para hacer historia. Sí, todos ante Boyd. El Wrigley Field estalló. Tres turnos, tres jonrones. Se convirtió en el primer jugador en la historia de Grandes Ligas que consigue tres cuadrangulares en su debut. Es tal la hazaña conseguida que el Salón de la Fama de Cooperstown ya le pidió algunos artículos para dedicarle un espacio. Sí, leyeron bien. En su primer juego logró llevar su nombre al templo de los inmortales, un lugar al que solo aspiran los mejores, después de años de trabajo duro.
Entonces todo el mundo se interesó en saber quién era Joshua Baez y cuando ojearon los registros se dieron cuenta de que no fue casualidad, estamos hablando del tercer mejor prospecto de la organización, que viene de volarse la barda 34 veces en Triple A e incluso tuvo ya un juego de cuatro bambinazos, el 16 de junio. Los scouts aseguran que -además de tener poder- es veloz y tiene un muy buen brazo, pero además es disciplinado, ha trabajado duro su fisico y se ha esforzado por construir una imagen los suficientemente imponente.
Ya hay una pelea por su nacionalidad, porque es estadounidense, pero sus padres son dominicanos y él volvió de meses a Santo Domingo, donde vivió hasta los 11 años. Es latino, se le nota. En su juego, en la picardía con la que esperaba que salieran las pelotas del parque, en la forma en cómo celebraba. Y a todos los latinos nos tiene que emocionar su historia.




