México en conocido en el mundo por su música ranchera, Cantinflas y sus bravos boxeadores, y ahora también por la plata envuelta en las canchas de fútbol. Sus jugadores obtienen contratos siderales, y aunque no los podemos comparar con los fajos de billetes de las mil y una noches de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, si es plata que se mide con la de la clase media del gran fútbol europeo. Los estadios de aquel país llaman a multitudes, y en los programas de televisión los jugadores, según como anden en cada partido, van al cielo de los elegidos a hacer coro con los ángeles, o al infierno despreciable de los condenados.

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