Hace dos años, cuando se anunció el Balón de Oro para Rodrigo Hernández, Rodri, hubo extrañeza. Se pensó que con Vinicius, luego de obtener la liga española y ganar también la Champions League, no habría discusión. Pero no obstante, la decisión cayó en aquel jugador de mediocampo, arquitecto del juego, orfebre de la pelota, que por estar sumergido en aquella vorágine de buenos jugadores que era entonces el Manchester City la gente no reparaba mayormente en él. Pero Rodri, con su arte y su inteligencia, había cambiado la manera de jugar en aquel terreno, casi siempre escabroso, que es el centro del terreno. Entonces Vinicius, pura explosión, pura fineza, que espere.
Y es que, viéndolo bien, este galardón casi siempre es centro de polémicas y divisiones de miradas, especialmente en años de Mundial. Y Este 2026 no va a ser diferente.
Lo que acaba de hacer Kylian Mbappé en el Mundial2026 es para recordar. Marcó goles hasta que no hubiera más, y completó su obra al convertirse, a los 27 años de edad y con 22 conquistas, en el artillero de la historia. No será difícil pensar que dejará una marca, con al menos dos mundiales más, que podría ser inalcanzable para las próximas generaciones. Esta gesta lo hace casi inatacable para ser el Balón de Oro de este año. Por ahí merodea, otra vez, la figura de Vinicius. En un momento se pensó que por su ir y venir en el Mundial lo iban a elegir el jugador del campeonato, pero otra vez se le atravesó Rodri, quien fue al final el escogido. Este puntero izquierdo, también como Mbappé ariete del Real Madrid, mantiene en alza su ilusión de ser el mejor. Y después, Raphinha. No fue un gigante en el Mundial, pero ahora, como capitán del Barcelona y vanguardia de los goleadores en España, emerge como un outsider del premio y como un inesperado corredor del puesto de adentro.
Pero hay cosas por aclarar. El premio Balón de Oro (Ballon d´Or), Invento de la revista “France Football” y que nació en 1956 con Stanley Matthews como vencedor, nunca ha sido oficial, aunque así lo parezca, convocado por periodistas especializados, entrenadores y jugadores. El verdadero reconocimiento a los futbolistas es el llamado “The Best”, que entrega la Fifa a los mejores de cada año, y que desde 2016 ha tratado de competir con el francés. Aún hay un tercero, el “Globe Soccer Awards” que se concede en Dubai y en el que además de periodistas, participan también empresarios del fútbol. Esta carrera se ha convertido en una competencia, aunque, a decir verdad, el de la revista sigue siendo el más apetecido por los futbolistas. Ah, por cierto. Acaba de aparecer un cuarto candidato: es el mediocampista español Fabián Ruiz, a quien algunos hombres de fútbol consideran merecedor. ¿Qué piensa usted, quién debiera ser el vencedor en todo este carnaval de trofeos?
Puntos de mira…
Sucede en todo lo humano. Nunca habrá unanimidad de criterio, y ni siquiera esta vez cuando Kylian Mbappé pareciera ser el perfecto candidato. Cuando en el Mundial de 2010 la discusión se encendía alrededor de los españoles Andrés Iniesta y Xavi Hernández, las miradas voltearon para buscar a Lionel Messi. Fue una discusión acalorada entre la Fifa y los organizadores, porque los hispanos habían terminado como campeones mundiales y el argentino se había atascado con su selección en cuartos de final. Citamos este caso como muestra de que las visiones cambian. Desde entonces, y con alguna excepción, se ha estilado entregarle la distinción a un integrante del seleccionado amo del título. No obstante, y esto ya lo citamos en el texto anterior, la rivalidad entre la revista “France Football” y las premiaciones de Fifa ha despertado nuevas confrontaciones. Porque ahora, ¿quién será el señalado?, ¿no ha sido, según opinión generalizada, el que ganara el Balón de Oro el mejor jugador del mundo?




