Visión de juego | Estadio de fútbol para Caracas y la infraestructura de 2007

El reciente anuncio del presidente Nicolás Maduro de la construcción de un nuevo estadio de fútbol para Caracas es una suerte de reivindicación para una ciudad que siempre fue marginada de sus planes por la vieja dirigencia de la Federación Venezolana de Fútbol.

Nunca sobra recordar aquella expresión de desprecio de Rafael Esquivel hacia la capital del país. “A Caracas, ni agua”, repetía satisfecho el ex presidente de la FVF, condenado en Estados Unidos por su participación estelar en la trama corrupta del Fifa-Gate, cuando se le preguntaba por qué la selección nacional no jugaba partidos de eliminatoria en el estadio Olímpico de la UCV, histórica casa de la Vinotinto.

Su inquina contra la ciudad tenía que ver no solo con los cánticos socarrones que la irreverente afición del Caracas le dedicaba, trovando sus marrullerías federativas, sino por razones de placer. No podía navegar en su lujoso yate desde Margarita al valle de Caracas, como sí lo hacía desde Pampatar hasta Puerto La Cruz, a la que en tiempos del técnico César Farías, convirtió en la sede de la selección nacional.

Ese menosprecio de Esquivel hacia Caracas resultó determinante para que el Olímpico fuera descartado como una de las sedes principales de la Copa América de Venezuela 2007. Maniobró con los capos de la Conmebol, que exigieron aforos de fábula y sacaron de la lista de escenarios principales al estadio de la UCV, al que apenas se le asignó el partido que nadie quiere ver ni jugar: el patético choque por el tercer lugar en el que México derrotó 3-1 a Uruguay.

Desde los Juegos Panamericanos de 1983, Caracas no ha sido objeto de la construcción de modernos escenarios deportivos. La inversión se ha hecho en mantener y reacondicionar la infraestructura que dejó esa cita continental, como el parque Naciones Unidas, el parque Miranda y el Poliedrito. Pero el fútbol capitalino carece de un escenario propio. El Olímpico es un patrimonio de la UCV y el estadio nacional Brígido Iriarte de El Paraíso fue y debería ser de nuevo la casa del atletismo venezolano.

Construir un escenario de fútbol para Caracas, que sirva como Centro de Alto Rendimiento de las selecciones nacionales y de la Asociación de Distrito Capital será otro aporte del Gobierno bolivariano al deporte que más actividad anual y número de practicantes en todas las categorías masculinas y femeninas tiene el país.

Pero no hay que olvidar el resto de los estadios que se construyeron para la Copa América. Hace falta, como lo exigió el propio presidente Maduro a las autoridades deportivas del país, un plan de inversión para lo que bautizó como Sueño Olímpico Francia 2023. Este proyecto debería destinar recursos para recuperar la grama y la pista de atletismo del estadio José Encarnación “Pachencho” Romero de Maracaibo, el José Antonio Anzoátegui de Puerto La Cruz y el Metropolitano de Cabudare, tres joyas deportivas que acogieron la Copa América y luego a la selección Vinotinto.

Por su parte, la nueva dirigencia de la Federación Venezolana de Fútbol, encabezada por Jorge Giménez, haría bien en recuperar el control del Centro Nacional de Alto Rendimiento en Los Robles, que sigue siendo un fundo de la familia Esquivel.

También debe exigir a los clubes que aspiren a competir en primera división que inviertan en la construcción de infraestructura propia o la adecuación de sus escenarios, como lo ha hecho el Caracas FC en sus instalaciones de la Cota 905, sin esperar que todo lo haga el Estado benefactor.

El calor de los aficionados regresa a los estadios

Superada la fase más crítica de la pandemia del coronavirus y con buena parte de la población vacunada contra el contagioso covid-19, el deporte está recuperando la normalidad, igual que el resto de las actividades del país. La temporada de beisbol se inició el sábado con la novedad de que el público podrá volver a ingresar a los estadios para respaldar a sus equipos, siempre y cuando cumplan con las medidas de bioseguridad establecidas como presentar su carnet de vacunación y el obligatoria tapabocas de protección.

El gobierno nacional aprobó que la segunda fase del campeonato de la Liga Futve con sus hexagonales A y B se dispute con el calor del público en los estadios, lo que dará más colorido a esta lucha por los cupos internacionales y a la gran final del torneo que se jugará a partido único en el estadio Olímpico de la UCV, una gran idea de la directiva de la Liga. Solo falta la Superliga Profesional de Baloncesto, la cual anunció que verá acción a partir de noviembre con 13 equipos y público en los tabloncillos.

Ninoska Clocier debe mantener la misma firmeza en el IND

Tremenda responsabilidad asume la nueva presidenta del Instituto Nacional de Deporte, la doctora Ninoska Clocier. Tiene que cumplir con el mandato del Tribunal Supremo de Justicia de darle reconocimiento legal a las entidades sociales del deporte como clubes, asociaciones y federaciones, un proceso que se ha visto afectado por la inoperancia del Directorio del IND.

Esperemos que mantenga la misma firmeza de su antecesor, Juan Carlos Amarante, quien hizo cumplir a carta cabal la Ley del Deporte y logró que las elecciones de asociaciones y federaciones se hicieran aplicando lo establecido en el Registro Nacional del Deporte. La vieja dirigencia de las vacas sagradas que ejercen su influencia desde la avenida del Estadio en El Paraíso intentará que todo vuelva al pasado.

Por mandato de la Sala Electoral del TSJ, debe supervisar la organización de las elecciones de las Federaciones de Deportes Acuáticos y Karate. La nueva presidenta de la entidad debe estar vigilante para que se realicen esos procesos apegados a la Ley del Deporte, en elecciones participativas y transparentes.


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