Visión de juego | Sonia O’Neill marca el estilo

El derecho a soñar con clasificar a un Mundial de Fútbol adulto también está presente en la selección nacional femenina que ayer regresó a la competencia, luego de un año de pausa por la pandemia del covid-19 y las dificultades económicas asociadas a esta calamidad mundial. Si hay una selección que tiene verdadera oportunidad de llegar a la máxima cita de la FIFA, es este equipo que sigue liderando Deyna Castellanos, acompañada por un grupo muy sólido en todas las líneas.

La mano de la nueva entrenadora italiana Pamela Conti se hizo ver en el primer partido ante Argentina. Le dio el mando de la zaga a Sonia O’Neill en una declaración de principios del estilo de juego que quiere implementar. Mediocampista con un gran control del balón, O’Neill mostró sus cualidades en el fondo de la cancha. Fue la voz de mando para ubicar a sus compañeras en el repliegue, ganó por alto y por bajo los duelos individuales que sostuvo con las argentinas y fue el primer pase de seguridad, cuando la Vinotinto decidió salir del fondo sin apuros. Una de las mejores jugadas del partido, esta vez no fue un recorte de Deyna para sacarse a las rivales y meter un soberbio cañonazo, sino de O’Neill, Pidió la pelota y se sacó la presión alta de Argentina, quebrando la cintura a la delantera que intentó arrebatarle el balón. Todo ello al borde del área grande. Una jugada que requiere gran confianza, sangre fría y habilidad técnica para salir jugando con la soltura de un Franz Beckenbauer.

Después de tanto tiempo sin jugar, la selección mostró solidez en la defensa, y un estilo para armar el ataque a partir de ese primer movimiento de la jugadora del Rangers de Escocia que son puntos a favor. La entrenadora deberá controlar otros aspectos del juego. El abuso del pase largo para buscar a las jugadoras de arriba: Mariana Speckmaier, Oriana Altuve y Joemar Guarecuco requiere atención y trabajo. Venezuela tiene en la mitad del campo una riqueza de alternativa, pero es indispensable que el balón pase con más frecuencia por Kika Moreno, Yerliane y Deyna, desconectadas en largas fases. Las acciones más relevantes de la Vinotinto se produjeron en el primer tiempo, precisamente cuando las pequeñas sociedades funcionaron y los desbordes por la banda izquierda derivaron en los peligrosos disparos de Speckmaier y Deyna, quienes coquetearon con el gol. La definición es un punto a tratar en los próximo partidos, así como el exceso de adrenalina en acciones intrascendentes para dividir el balón, que costaron la expulsión de Yerliane Moreno. Al margen del resultado, lo importante es que Venezuela inició la exigente ruta al Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, donde es posible sacar un boleto.

Lo último

Especiales