La primera vez que se publicaron las palabras base ball, fue en 1744, o sea, 95 años antes de que Abner Doubleday no lo inventara en Cooperstown, Nueva York en 1839.
Aquel año 1744 apareció en Inglaterra un libro titulado, “A Little Pretty Pocket-Book (Un Pequeño y Precioso Libro de Bolsillo), en el cual se informa que los niños jugaban con pelotas y bases, es decir, base ball.
Ya los ritos religiosos de El Cairo, tenían forma, si no de deporte, por lo menos de entretenimiento infantil, más acá del cricket y vía rounder.
Y fue el rounder lo que durante proceso de años, en la zona nor-oriental de Estados Unidos, jugaron sin Reglas, solamente adaptándose, en cada tarde, para poder jugar,a las necesidades del terreno y de los competidores. No obstante siempre juego era basado en lanzar una pelota, batearla, fildearla, tirarla y correr.
Hasta que en 1845, un agente de valores de la Bolsa de Nueva York y bombero voluntario, llamado Alexander Joy Cartwright, miembro del club los Knickerbocker, puso en orden las dispersas, improvisadas y no escritas reglamentaciones, que se usaban por ahí, agregó algunas tan importantes, como la de los tres outs por entrada, y las escribió.
Sin que nadie bautizara nada, por pura necesidad, por la tradición siguieron llamando al juego base ball. Igualmente, años después, sin saber a quién se le ocurrió, un día quedó bautizado baseball.
Y apenas 19 años después de nacidas esas primeras Reglas, en 1864, ya se estaba lanzando, bateando, corriendo y fildeando en La Habana.
Los hermanos Nemesio y Ernesto Guillot, estudiaban en Nueva York, y al regresar de vacaciones a Cuba aquel año, llevaron bates y pelotas (los guantes no existían).
Reunieron un grupo de jovencitos y fueron a una sabana aledaña al Vedado, donde Nemecio les explicó:
“Ésto no es fácil, pero sí muy divertido” y entonces informó cómo era el juego y, con Ernesto, demostró cómo lanzar y batear.
En 1868 fundaron el Habana Base Ball Club, primer equipo cubano, el cual pronto derrotó a una novena de militares estadounidenses que estaban acantonados en Matanzas. Jugaron en un solar conocido como Palmar de Junco, pero no se llevaron anotaciones de esa acción.
Estalló la guerra de los 10 años en busca de la independencia de España, y el progreso del beisbol cubano hubo de esperar para seguir desarrollándose. Sin embargo, en 1871, apareció con los Troy Haymakers, de la primera Liga Grande, la National Association, el primer bigleaguer de Latinoamérica, el cubano de La Habana, tercera base, Esteban Bellán, quien más tarde jugó también para los Mutuals.
Entre tanto, el domingo 27 de diciembre de 1874, igualmente en Palmar de Junco, el club Habana le ganó al Matanzas 51-9, en siete innings, no en nueve, porque desapareció la luz del sol y no se veía la bola, después de cinco horas 35 minutos de acción.
A Fidel lo querían firmar para las Grandes Ligas
El scout de los Senadores de Washington, Joe Cambria, quiso firmar a Fidel Castro, cuando lo vio lanzar en un juego entre estudiantes, en en año de 1943.
“Tienes tremenda velocidad” le dijo Cambria, “todo lo que necesitas aprender es a tirar la curva y el cambio, además de acostumbrarte a dominar la zona de strike”. Fidel, entusiasmado con la idea de ser abogado, se negó a aceptar tal oferta. Pero toda su vida fue amante del beisbol, lo que contrastaba con sus ideas políticas, ya que ese es el deporte más estadounidense que existe.
Incluso el propio Fidel fundó un equipo de beisbol llamados Barbudos, encabezado por Camilo Cienfuegos y él.
En Tips
Clase de peloteros
La mayoría de los nativos de Cuba tienen condiciones para el beisbol. Ejemplo, el pelotero más completo de Latinoamérica, Martín Dihigo.
Independencia
La Independencia cubana se declaró el 10/12) 1898, y su Presidente en armas fue Carlos de Céspedes.
Creían que el beisbol cubano era un arma de muy peligrosa
La primera Liga de Beisbol Profesional en Cuba se inauguró el 29 de diciembre de 1878, con Habana, Almendares y Matanzas,
Los españoles estaban lejos de saber qué era el beisbol, pero les preocupaba que pudiera reunir a tantos cubanos en una terreno abierto. Por eso, concluyeron en que era arma de guerra y muy peligrosa, porque si se juntaban así era para conspirar. Por lo prohibieron los campeonatos durante cinco años 1894 y 1898.
Pero los cubanos, junto con los marineros estadounidenses que navegaban en gira por El Caribe y México, se ocuparon de enseñar el juego donde quiera que podían llegar. En las primeras décadas del Siglo XX, la pelota de Cuba fue más famosa en El Caribe y México, que la de Grandes Ligas. Los niños y adolescentes de entonces, que vivíamos en esas regiones, queríamos jugar como los cubanos y pensábamos que era imposible ganarles un juego.




