Nacidos en Noche de Navidad y en autos, rumbo al hospital

Disfruten de una nueva entrega de en la pelota por Juan Vené

En Argentina ya no componen tangos, puras milongas.

Dos notables bigleagguers, Manny Trillo y Rickey Henderson nacieron en plenas noches de Navidad. Trillo en 1950, cumplirá sus 72. Rickey en 1958, va para 64.

Pero hay otra notable coincidencia, y es que ambos llegaron a este mundo, en asientos traseros de vehículos.

John, padre de Rickey, conducía su viejo Oldsmobile, ya cerca del amanecer de aquel Día Navidad de 1958, mientras la madre, Bobbie, iba recostada.

“¡Siento que va a nacer!” informó ella, “pero no te detengas, sigue manejando hasta el hospital. Puedo dar a luz sin ayuda. Lo que necesito es atención posterior de los médicos”.
Así fue. Nació Rickey, diferente a lo convencional, pero saludable.

Y él, que siempre ha tenido gran sentido del humor, suele decir: “Desde antes de nacer, deseaba ser rápido, ¡muy rápido en todo!, hasta para llegar a este mundo”.

Lo de Manny Trillo ocurrió, porque su mamá, Trina Trillo, era enfermera.

Pero en la noche de la Navidad de 1950, estaba lejos de las labores médicas, porque en su casa de Caripito, se ocupaba de calentar las hallacas para servirlas a parientes visitantes.
“Trina, no te agites” le aconsejaban, “mira esa barriga que tienes”.

“Sí. Pero soy enfermera, por lo que comprendo muy bien cómo van las cosas. Todavía no voy a dar a luz”.

Pero surgieron los dolores. No tuvo Trina la misma suerte de Bobbie, de que su marido la llevara al hospital, porque el padre de Manny, un trabajador petrolero y entrenador deportivo, los había abandonado.

Por eso Manny no quiso ser conocido como Jesús Manuel Marcano Trillo.

“Por favor”, me recordaba siempre durante su carrera de bigleaguer, “me identificas como Manny Trillo, nada de Marcano”.

Uno de los parientes que esperaba por las hallacas, se ofreció a llevar a Trina al hospital. Estaban en Caripito y debían ir hasta Miraflores.

Manny Trillo estuvo tan apresurado por nacer, como Rickey Henderson. A medio camino, en el asiento de atrás de la camioneta Jeep, la misma Trina, como buena enfermera, se atendió en el parto. De pronto le informó a su amigo conductor:

“Ya no hay apuro. Poco a poco, que el niño ha nacido”.

No había nacido el Niño Dios, sino el bigleaguer Many Trillo. Y su madre contaba después:

“Nunca pensé que fuera a llegar esa noche. Yo estaba hirviendo las hallacas y poniendo a punto el dulce de lechosa, cuando empezaron los dolores de verdad. Al final, me rendí y me llevaron a donde iba a dar a luz”.

Rickey Henderson, un pelotero con récords

Tal parece que nacer varón, de emergencia durante una Noche de Navidad, y en el asiento trasero de algún vehículo terrestre, garantiza convertirse en bigleaguer valioso.

Rickey Henderson ha sido uno de los peloteros más espectaculares en los 152 años que van de Grandes Ligas. Y espectacular porque fue un espectáculo extraordinario en todas las especialidades del beisbol.

Su logros: Más bases robadas que nadie, 1406: más carreras anotadas, 2295; más jonrones como primer bate en el primer inning, 81; más bases no intencionales recibidas, 2129; más temporadas consecutivas con jonrones conectados, 25; más temporadas de líder de su Liga en bases robadas, 12.

Más bases robadas en una serie de postemporada, 8 en el playoffs por el título de la Americana, 1989; apariciones en 10 Juegos de Estrellas por la Americana; Más Valioso de la Serie por el título de la Americana en 1989; Más Valioso en la temporada de la Americana en 1990; 12 veces el mejor robador de bases de la Liga Americana. Salón de la Fama, 2009.

Trillo fue el mejor de las dos Ligas en sus 17 zafras

Las manos y el brazo de aquel bebé fueron los mejores del mundo de los segunda bases. Trillo brilló como el mejor de ambas Ligas en la posición durante su carrera de 17 años, hasta 1989, con siete equipos, Atléticos, Phillies, Indios, Expos, Gigantes, Cachorros y Rojos.

Manny había estado poco tiempo en las menores, y apenas había cumplido sus 22 años de edad, cuando llegó a las Mayores a bordo de los históricos Atléticos de Oakland de Charlie O. Finley, con quienes hizo su debut en ese nivel el 28 de junio de 1973.

Hará pronto 50 años. Trillo encabezó la Liga Nacional en asistencias por un segunda base desde 1975 hasta 1978, durante cuatro temporadas consecutivas. Y fue elegido El Más Valioso de la Serie por el Campeonato de 1981, cuando con los los Phillies bateó para 381.

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