En el caso particular de los jonrones y los imparables, desde tiempos ya inmemoriales, los medios de comunicación nos enseñaron a admirar más la cantidad que la calidad. Contraviniendo el valor fundamental del juego que es la regularidad. No fue una postura casual. Está íntimamente ligada a atraer la atención de los aficionados, y no hay nada que entusiasme más que ver salir la bola del campo.
O ver la habilidad con la que un toletero cualquiera dirige un batazo entre los infielders, o por encima de la cabeza de los jardineros. Es por ello por ejemplo, que primero nos detenemos en el número de jonrones que suma Miguel Cabrera, que en los turnos que necesitó para despachar cada uno de sus vuelacercas.
Y no nos llamemos a engaño. Mucho más sencillo es observar las cifras redondas de los cuadrangulares, que buscar una calculadora para precisar en cuántas visitas al plato las alcanzó.
Vamos a las estadísticas para ser más explícitos, sin pretender alterar los gustos de los seguidores del juego. Barry Bonds es el bateador con más jonrones en la historia de las grandes ligas con 762 vuelacercas. Necesitó de 11.92 turnos al bate para dispararlos.
En cambio Mark McGwire que se retiró con 583, requirió de 10.61 presentaciones en el plato para despachar cada uno de los suyos. Es decir. 1.31 menos que Bonds. A simple vista no es mucha la diferencia, pero al sumar o restar desde la perspectiva de una temporada, se aprecia frecuencia de McGwire, que de paso es la más alta en las memorias de la gran carpa. Con esto no pretendemos subestimar el logro de Bonds, pero sí constatar la “verdad” que envuelven los números. Por supuesto a partir de un mínimo de turnos consumidos. En este punto, el promedio al bate es el que mejor refleja la realidad de los hechos.
¿Quién es el líder bate de la temporada? No necesariamente quien haya sumado más imparables. Es quien haya ligado más inatrapables en un mínimo de tornos al bate, que en el caso de las mayores es de 502, 3.1 por cada juego celebrado por el equipo.
Tampoco intentamos restar méritos a Pete Rose, Dios nos libre.
Rose es el bateador con más hits en las memorias de las mayores con 4.256. Sin embargo, quien sigue en la lista es Ty Cobb con 4.189. Una ínfima diferencia de 67 inatrapables. Sin embargo, el promedio vitalicio de Cobb es de .366 puntos y el de Rose, .303. Cobb dio los suyos en 11.440 turnos, Rose en 14.053. Las condiciones en las que se desempeñaron tuvieron su efecto en los parques, la pelota, los viajes, solo que los números son los números en cualquier época. No ambicionamos alterar la historia.
Únicamente divertirnos un rato a costa del beisbol.




