Los amantes del beisbol vivimos en una eterna melancolía, recordando a aquellos que nos hicieron enamorarnos del juego o lo que es peor pensando en lo que pudo ser, sino hubiese tropiezos, lesiones o malas temporadas. Pero lo cierto es que todo eso hace parte del camino y reponerse a la adversidad también da paso a grandes historias.
La carrera de Ronald Acuña Jr. ciertamente puede verse con mucha melancolía, porque ha enfrentado dos lesiones de rodilla muy graves, que no solo lo sacaron de juego por un largo tiempo, sino que han condicionado su carrera. Pero esa es solo una parte de la historia, la otra habla de un muchacho que nunca se ha rendido, un claro ejemplo de lo que significa luchar por un sueño hasta el último aliento.
Este año todos soñamos con verlo repetir lo de 2023, cuando llegó completamente recuperado de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lesión que sufrió el 10 de julio de 2021. Es verdad que el guardabosques volvió formalmente en 2022 y disputó 119 juegos, pero era claro que no estaba al 100%, necesitaba recuperar su confianza. Y eso no ocurrió sino hasta 2023. Entonces, lo vimos tener una de las contiendas más impresionantes en la historia. Disputó 159 juegos y ya sabemos lo que hizo. Inauguró el club del 40-70, al sumar 41 jonrones y 73 bases robadas, bateó para .337 y fue líder del beisbol en OPS con 1.012. Ganó el MVP de la Nacional.
El 26 de mayo de 2024 la adversidad lo golpeó de nuevo. Sufrió rotura completa del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, luego de disputar solo 49 juegos. Reapareció en mayo de 2025 y tuvo una temporada bastante buena, en la que bateó .290 con 21 jonrones. Eso nos hizo creer que este año íbamos a ver al Ronald de 2023 y no fue así. Una distensión en el isquiotibial izquierdo lo ha sacado de acción dos veces y en consecuencia sólo ha podido disputar 87 de los 140 juegos de Bravos. Apenas batea para .243. Pero, aun estando muy por debajo de sus estándares, ha conseguido algo extraordinario.
Llegó a 200 jonrones de por vida en MLB y al combinar eso con sus 225 bases robadas ha hecho historia. Es el jugador que más rápido consiguió tal combinación, pues necesitó solo 904 juegos. Se unió además al inmortal Hank Aaron como los únicos jugadores de Bravos de Atlanta que lograron el 200-200. Y en lo que a criollos se refiere, escribió su nombre junto a Bob Abreu, que terminó su carrera con 288 jonrones y 400 bases robadas, y José Altuve que suma 270 estacazos y 329 estafadas.
Además, está apuntando a un cierre de campaña fuerte. Batea .370 en sus últimos siete juegos. Y, claro, tiene la mirada fija en octubre porque Bravos es líder de división y él está listo para su primera postemporada de 2023. Así que todavía faltan muchas páginas por escribir y que bueno que el autor es un loco enamorado del beisbol que no se rinde jamás.




