Por : Victor Boccone
El escándalo protagonizado por los Astros de Houston durante el receso de temporada no se ha olvidado y, particularmente, pienso que no será olvidado en los próximos años.
Luego de ser encontrados culpables por el robo de señas a través de un dispositivo tecnológico durante la postemporada 2017, los lanzadores y receptores de los siderales iniciaron ayer su viacrucis. Si, el viacrucis que vivirán este 2020 y, quién sabe, si por los próximos años en la MLB.
Con muchas interrogantes y sobre todo una gran disposición a recibir preguntas fuertes y críticas, por parte de la prensa, será el día a día de los muchachos en el complejo de West Palm Beach aquí en la Florida. Atrás quedaron los días soleados en el que se veía a los Astros como una organización de mucho prestigio. Tanto así que a partir de este 2020, el lema del equipo será “Por la H”, quizás sirve como un mensaje indirecto a sus fanáticos y el público en general en busca de la redención y la honestidad dentro del terreno.
Vienen días difíciles para los siderales. De eso no hay duda. Muchos jugadores rivales se han pronunciado al respecto, en redes sociales, mostrando molestias por lo hecho por este equipo; que incluso recibió una demanda por el lanzador Mike Bolsinger. Sin embargo, es importante resaltar que, más allá de la postura que asuman los fanáticos cuando Astros jueguen como visitantes, lo importante en esta oportunidad es que dentro del terreno no se incite a la violencia.
¿Merecen los Astros de Houston recibir todo este tipo de acciones? Quizás sí, por haber atentado al juego, por muy irracional que suene. En 1997 Roberto Alomar fue blanco de abucheos luego de un episodio en el que escupió a un umpire la temporada anterior en el Yankee Stadium. Entonces, por qué no recibirían los Astros este tipo de respuesta de parte del público. Todo será cuestión de esperar a que comience la campaña y ser testigos de cuál será la bienvenida de los actuales campeones de la Liga Americana en cada estadio que pisen.
Ya se han escuchado voces como la de los legendarios Hank Aaron y Jim Palmer, quienes han pedido sanciones severas para los peloteros envueltos en el escándalo del robo de señas por partes de los Astros en 2017.
El castigo para los culpables ya está hecho. Quizás para muchos no fue tan severo, pero mostrar una actitud antideportiva dentro del campo no resolverá nada. Simplemente hay que seguir adelante y jugar pelota.




