Hay partidos para proponer y otros para resguardarse. Si para algo sirven los amistosos, es para probar nuevos métodos y caminos distintos que generen sociedades con el balón. Los duelos ante Bolivia y Trinidad y Tobago son perfectos para ello, debido a que en el papel son selecciones de inferior nivel competitivo.
Si algo se le ha cuestionado a Rafael Dudamel es el planteamiento con tres volantes defensivos o mixtos y dos extremos de recorrido, relegando a los llamados “jugones” a pocos minutos de acción.
Yeferson Soteldo, Juan Pablo Añor, Jefferson Savarino y Rómulo Otero son de esos talentos que no han recibido la cantidad de minutos debido a la estrategia del seleccionador.
“Pienso que será un partido importante para nosotros. Demostrar de qué estamos hechos. Atacar y atacar porque necesitamos ganar en nuestra casa y darle esa alegría al país”, dijo Otero, quien vive un gran momento en el fútbol brasileño, en el que también es figura Soteldo, con quien “El Escorpión” desea poder tener más tiempo en el engramado. “La verdad es que me gustaría jugar 45 minutos, 90 o los que sean necesario, el enano (Soteldo) juega muchísimo me gustaría siempre jugar de su lado”, expresó el volante de golpeo endemoniado.
El “10” del combinado patrio, Jefferson Savarino es otro de los llamados a desplegar su magia en el terreno. “Aquí estamos todos a disposición y al final es el entrenador decide a quien usar”, afirmó.
Juanpi Añor, otro de los creativos, destacó estar a disposición de Dudamel si así él lo considera. “Si tiene que ser en estos partidos, como contra Bolivia en la Copa América que lo pasamos por encima, bienvenido sea”.




