Sorpresiva e inoportuna resultó la renuncia del seleccionador nacional de fútbol, el portugués José Peseiro.
El técnico había cobrado una parte de su contrato, pero los desembolsos que debía recibir este año se retrasaron, producto de la bancarrota en la que dejó la Federación Venezolana de Fútbol la gestión del fallecido expresidente Jesús Berardinelli, y el bloqueo al sistema financiero del país que ha impedido transferirle el dinero correspondiente.
Peseiro conversó con la Directiva de la FVF y estaba dispuesto a seguir, pero todo dependía de la respuesta de equipo de asistentes que lo acompañó en este desafío de clasificar a la Vinotinto al Mundial de Catar 2022.
Sus compañeros de ruta no tenían la misma resilencia del técnico para enfrentar las dificultades, y como consecuencia Peseiro y sus acompañantes rescindieron contrato.
La pandemia, los problemas logísticos derivados de esta calamidad mundial, las lesiones y los contagios de covid-19 que afectaron la plantilla, impidió al técnico contar con todos los efectivos para plasmar sus ideas en la eliminatoria.
El salto de calidad que se esperaba diera la selección bajo la conducción de un entrenador con las credenciales del lusitano se produjo en primer lugar en el liderazgo que supo ejercer sobre el grupo, para ganarse el respeto y la confianza en su trabajo.
Peseiro devolvió la tranquilidad al camerino. Acabó con las disputas entre los jugadores y el cuerpo técnico que se vivieron durante las gestiones de Noel Sanvicente y Rafael Dudamel; puso en la cancha a los jugadores que pasaban por mejor momento y que podían cumplir a plenitud con lo planificado en los entrenamientos; y recuperó el espíritu de cuerpo para trabajar unidos por el objetivo común de clasificar a Catar.
Lamentablemente, las múltiples complicaciones que debió enfrentar en el banquillo redujeron las posibilidades, de por sí reducidas, de conseguir mejores resultados en las dos competencias que enfrentó: el premundial suramericano y la Copa América de Brasil.
El inédito triunfo ante Chile mostró que si contaba con la mayoría de las piezas disponibles, incluyendo el poder goleador de Salomón Rondón, la Vinotinto de Peseiro podía traducir el liderazgo del entrenador en victorias; tal como había ocurrido en el pasado con la enorme influencia que Richard Páez ejerció sobre otra generación que hizo posible la transformación de una selección nacional históricamente goleada por otra competitiva.
El trabajo que realizó Peseiro en la Copa América, cuando las lesiones y el covid-19 mermaron la plantilla, y tuvo que armar de la nada otro 11 alternativo, repleto de jugadores de la Liga Futve y de legionarios que no eran habituales en la alineación, le ganó la admiración y el absoluto respeto de todo el país.
Aunque no logró avanzar a la segunda ronda del torneo, Peseiro demostró que la Vinotinto puede competir y dar batalla hasta en las peores circunstancias. Aunque solo obtuvo un empate 2-2 ante Ecuador, su fe de carbonero en los jugadores, sin importar su jerarquía internacional, fue uno de los aportes que realizó durante su gestión como técnico.
Es lamentable que la nueva directiva de la FVF haya tenido que iniciar su trabajo con esta tremenda baja. No es fácil suplir a un técnico que cuenta con el respaldo unánime del banquillo y, menos aún, cuando a la vuelta de la esquina hay que enfrentar los duelos ante Argentina, Paraguay y Perú en la eliminatoria.
Tampoco sobran recursos en la entidad para contratar a otro entrenador con el sólido currículo de Peseiro. El camino a Catar se pone más difícil, pero si algo enseñó el entrenador portugués es que nunca hay que bajar la guardia.
La Vinotinto tiene talento para seguir batallando por ese sueño mundialista.
El tiempo apremia para designar al nuevo técnico de la Vinotinto
A pocos días de retomar la eliminatoria al Mundial de Catar 2022 , la FVF no tiene tiempo para alargar la designación del nuevo seleccionador. Aunque el presidente de la entidad, Jorge Giménez, no descartó ningún nombre.
La lista que se estaría evaluando incluye a tres candidatos: Leonardo González (Deportivo Lara), un entrenador de la total confianza del máximo directivo y que con escasas municiones ha armado equipos ganadores en su paso por Trujillanos, La Guaira y Lara; Alí Cañas (Portuguesa) con experiencia como asistente técnico en eliminatoria y en la Copa Mundial de Alemania 2006 con Ghana; y Eduardo Saragó (sin equipo) de amplia experiencia en el fútbol nacional y un estudioso del juego.
Richard Páez, el entrenador que cambió la historia de la selección nacional, también ha dicho en las redes sociales que diría sí a la Vinotinto, siempre y cuando se cumpla con la deuda con Peseiro y la FVF presente un plan de trabajo mundialista.
El argentino Miguel Ángel Russo también sería evaluado. Cualquiera sea el designado, el técnico tendrá que trabajar de nuevo contrarreloj para armar un equipo que pueda dar la pelea a Argentina, reciente campeón de la Copa América, que probablemente enfrente este duelo en el Olímpico sin Lionel Messi en el terreno, pues el astro apenas se está poniendo a punto para iniciar su nuevo desafío en el PSG.
El nuevo entrenador tendrá una leve ventaja sobre su predecesor. Podrá contar con la mayoría de los jugadores internacionales, que en el caso de Jefferson Savarino, Josef Martínez y Yeferson Soteldo, atraviesan por un gran rendimiento.
La incógnita de Salomón Rondón, sin equipo y sin ritmo de juego, será de nuevo un problema a resolver.




