En el capítulo de los records establecidos en los límites de una temporada regular en las grandes ligas, no son pocos aquellos que exhiben un grado considerable de dificultades para ser superados. Obstáculos que tienen su máxima expresión en el tiempo que llevan establecidos.
Sin embargo, hay dos que parecen resistir el paso de los años como ningún otro. Con una peculiaridad sin igual, fueron instalados el mismo año: 1941.
En otras palabras, están cumpliendo 80 años en el libro de marcas de la gran carpa. Ellos son, los 56 juegos consecutivos con al menos un imparable de Joe DiMaggio, y el promedio de .406 puntos en bateo de Ted Williams. Tal vez el hecho no fue tan casual, pero es que para ese instante, DiMaggio y Williams se disputaban el reconocimiento de los aficionados y los medios, como las estrellas más refulgentes de todas las ligas mayores.
Desde el jardín central y el cuarto turno de la alineación de los Yanquis de Nueva York, DiMaggiodio inicio a su legendaria racha el 15 de mayo con un sencillo ante los Medias Blancas de Chicago en el Yankee Stadium. En ese momento tenía un mediocre promedio de .194 en los últimos veinte encuentros. El 29 de junio superó el récord para el siglo XX de 41 encuentros seguidos con imparables de George Sisler vigente desde 1922, y el 2 de julio el de 44 desafíos de Wee Willie Keeler establecido en 1897.
La cadena terminó el 17 de julio en Cleveland frente a los Indios y ante 67.468 aficionados apretujados en el estado Municipal, para ver cómo DiMaggio fallaba en cuatro turnos al bate, incluidos dos por culpa de dos lances defensivos de alta factura de Ken Keltner en la tercera base.
En la seguidilla, el toletero derecho bateó para .408 con 91 imparables en 223 turnos, con 16 dobles, 4 triples y 15 jonrones. Empujó 55 carreras, recibió 21 boletos y solo se ponchó siete veces. En la campaña bateó para .357. Quien más cerca ha llegado a la marca fue Pete Rose, cuando en 1978 completó 44 desafíos con al menos un imparable.
Los .406 de Williams no es récord como el de DiMaggio, pero desde 1941 quien más cerca ha llegado del toletero zurdo de los Medias Rojas de Boston, es Tony Gwynn con un average de .394 en 1994 con los Padres de San Diego.
Para su registro de .406 puntos, Williams coleccionó 185 imparables en 459 visitas al plato, contados 33 dobles, 3 triples y y 37 cuadrangulares que igualmente sirvieron para remolcar 120 anotaciones. El punto culminante de estas dos monumentales actuaciones ofensivas, llegó a la hora de escoger al Más Valioso de la Liga Americana. DiMaggio fue el escogido con 291 votos por 254 de Williams, 15 a 8 para el primer lugar.




