La final soñada por la Conmebol entre Brasil y Argentina, ya tiene un primer protagonista: Neymar. El 10 de Brasil ha sido el alma de la fiesta en lo que va de Copa América. Cuando concentra todas sus energías en jugar al fútbol, y se olvida de la teatralización de las faltas auténticas y ficticias que recibe, Neymar es incontenible. Uno de los mejores del mundo, si no el mejor. En 2019, Brasil fue campeón del torneo prescindiendo de Neymar, pero esta verdeamarilla no podría titularse sin el astro del PSG en el terreno. La dependencia por lo que genera el todocampista es muy grande. Neymar sube hasta la mitad de su terreno para desahogar y romper la presión que ejercen sobre Brasil. Traslada, acumula defensores a su alrededor y marca el ritmo con su pases cortos o profundos en los desmarques de ruptura de Paquetá, su mejor socio, o Richarlison. Neymar aparece por las bandas, desborda con un quiebre de cintura y pone el pase de tiralíneas para que Paquetá concrete el gol del triunfo ante Perú. Hasta el minuto 95, Neymar corrió, sacó faltas reales e ilusorias y metió a Brasil en su segunda final consecutiva. En 2016, fue el héroe de la Canarinha en el estadio Maracaná, al anotar el tanto decisivo en la definición desde el punto penal para vencer (1-1, 5-4) a Alemania y acabar con el sortilegio que le impedía a Brasil ganar oro en los Juegos Olímpicos.
A la selección de Tite le falta un goleador indiscutible que complemente la omnipresencia de Neymar. Ha sido la gran deficiencia de la verdeamarilla desde que Ronaldo Nazario se despidió de la selección tras el Mundial de Alemania 2006. En las tres últimas Copas del Mundo, Neymar es el único artillero destacado de su selección, con cuatro tantos precisamente en Brasil 2014. Era su Mundial, pero quedó marginado tras dirigir el triunfo sobre Colombia. La lesión que sufrió en los cuartos de final, cuando el defensa Juan Camilo Zúñiga le fracturó una vértebra lumbar con un imprudente rodillazo, desmoronó a aquella Brasil de Luiz Felipe Scolari, que sin su líder en el terreno sufrió después una aplastante derrota (1-7) ante Alemania en las semifinales.
En la actual Copa América, Brasil tampoco ha traducido el dominio del partido en resultados contundentes ante la ausencia de un goleador de fuste. Solo Paquetá y Neymar han anotado más de un gol para su selección con dos por cabeza. En sus últimos partidos Brasil avanzó de ronda aferrándose a la ventaja mínima. Superó 1-0 a Chile, metida atrás, mirando de reojo el reloj, tras la expulsión de Gabriel Jesús. También se vio en apuros para mantener el mismo resultado, cuando Perú se decidió a disputar el control del balón en el segundo tiempo y generó situaciones de peligro mediante la conexión entre Yoshimar Yotún y el italoperuano Gianluca Lapadula. Brasil es Neymar y la final del sábado podría ser la de su esperada consagración con la Canarinha.




