Solo habían trascurrido días, tal vez solo horas, del triunfo de los Navegantes del Magallanes la pasada temporada, cuando los Leones del Caracas sorprendieron al cambiar a varios de sus jugadores. El asombro no fue tanto por el cambalache en sí mismo, ni por los nombres involucrados. Después de todo, en sus ya algo más de siete décadas, fue un hecho común y corriente en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Fue la premura del movimiento que involucró a diez peloteros de los Leones, los Cardenales de Lara, los Bravos de Margarita y los Navegantes del Magallanes. En fin.
Obviamente, todos los conjuntos del circuito, en algún momento completan intercambio. Sin embargo, y reconociendo que apelamos a la siempre infalible memoria, nos preguntamos si en algún otro instante, un equipo se atrevió a hacer cambios que provocaran tanta reacción pública, como los cuatro cerrados por el Caracas en el período de los años 60, 70 y 80- Sobre todo por tratarse de jugadores con un historial en el equipo, que era imposible que no afectaran a sus fanáticos, para bien o para mal. ¿Los recuerdan? El campocorto Alfonso Carrasquel al Pampero en la 60-61, el infielder Dámaso Blanco a los Industriales del Valencia en la 67-68, Víctor Davalillo y César Tovar a los Tigres de Aragua en la 75-76, el camarero Jesús Marcano Trillo a las Águilas del Zulia en la 79-80, y el antesalista Leonardo Hernández a los Tigres de Aragua en la 83-84.
Carrasquel pasó al Pampero luego del campeonato 59-60. Estaba con el Caracas desde 1948, un lapso en que se convirtió en el pelotero venezolano más notable y afamado en las grandes ligas. Pero sus habilidades ya daban signos de decadencia, y para más señas, fue puesto en libertad por los Orioles de Baltimore en la temporada de 1959, pese a sus 31 años de edad. No regresaría a las mayores y fue trasladado al Pampero por su hermano, el infielder Domingo Carrasquel, en la víspera del campeonato 60-61. Aún pudo estar activo durante seis torneos más.
Blanco fue enviado a los Industriales del Valencia por el campocorto Teodoro Obregon, cuando la temporada 67-68 apenas comenzaba. Una disputa laboral sería el motivo del trueque, mientras que Davalillo y Tovar fueron a parar a los Tigres por el jugador del cuadro, Ángel Vargas. Quizás fue el canje de Davalillo y Tovar el más lamentado por los aficionados.
Davalillo estuvo en acción durante otras doce campañas, y en la 79-80 impuso una marca aún vigente de 100 imparables. Marcano Trillo fue transferido a las Águilas por el infielder Jesús Alfaro, y Hernández a los Tigres por el también jugador del cuadro, Héctor Rincones.
Otro trueque que pudiera estar entre los nombrados es el del toletero Jesús Guzmán, aunque pasó a los Tiburones de La Guaira al ser puesto en liberta convenida entre las partes.




