viernes, junio 14, 2024
InicioOpinionesJuan VenéLos apodos en el beisbol dan brillo al espectáculo

Los apodos en el beisbol dan brillo al espectáculo

Los apodos en Venezuela, han sido costumbre, o vicio, de toda la vida. A fines del Siglo XIX, a Cipriano Castro le acomodaron lo de “El Cabito”. Y cuando el tres de agosto de 1498, Cristóbal Colón llegó a las costas de lo que ahora es Paria, él llamó lo que veía “Tierra de Gracia”, mientras los aborígenes lo llamaron cariñosamente, en el lenguaje de ellos, “El Sucio”.

En cuanto al beisbol, me hubiera resultado traído por los cabellos, en mis años de narrador en las Grandes Ligas, haber anunciado al bate a Phillip Francis Rizzuto. Afortunadamente podía referirme a Phil Rizzuto.

Los sobrenombres o apodos, han enriquecido el espectáculo del beisbol. No es igual escribir Connie Mack que Cornelius McGillicuddy. Éste era su nombre propio. Igual que el mánager de los Angelinos, Joe Maddon, llamado oficialmente Joseph John Maddon. O Albert Pujols, quien es, en privado, José Alberto Pujols.

Venezuela acogió y adoró los apodos de los peloteros. Como aquello de César (Pepa’e Burra) Tovar, o Guillermo (Aquilino) Vento, Humberto (Pipita) Leal, Carlos (Terremoto) Ascanio, Pantaleón (Poncheleón) Espinoza.

¿Quién los bautizó así? Nadie lo sabe. Pero de que fueron sobrenombres muy bien acomodados, los fueron.

Dalmiro Finol fue siempre El Ovejo, y Vidal López (El Muchachote de Barlovento), Alejandro (El Patón) Carrasquel, Alfonso (El Chico) Carrasquel, Ramón (Dumbo) Fernández, Miguel (Gago) Ibarra, Félix (Tirahuequito) Machado, Manuel (Cocaína, o El Moreno de Manacas) García, Julio (El Brujo) Bracho, José de la Trinidad (Carrao) Bracho, Héctor (Redondo) Benítez, Raymond Emmitt (Talúa o Mamerto) Dandrige, Enrique (El Conejo) Fonseca, Pedro (Pajita) Rodríguez, Antonio (El Camello) Bríñez, Jesús (Chanquilón) Díaz, Néstor (El Látigo) Chávez, Andrés (Alambre) Alonso, Luis (Camaleón) García, David (Mague) Concepción, Juan Antonio (Yanesito) Yanes, Oscar (El Negro) Prieto.

En el periodismo hemos tenido muy buenos apodos, como los de Oscar (Chivo Negro) Yanes, Carlos (El Caballo) Acosta, Luis (Lumute) Muñoz Tébar, Jesús (El Pachuco) Yanes, Alejandro (Morrocofín) Otero, Candelario (El Chato Candela) Rivero, Simón B. (Míster Fly) Rodríguez.

Y en la política venezolana hubo un apodo inmortal, Luis Beltrán (El Orejón) Prieto Figueroa.

Sobrenombres de MLB y a veces cala más de uno

Si jurungamos la historia de las Grandes Ligas, encontramos una respetable colección de apodos…:

  • Catfish Hunter (James)
  • Yogi Berra (Lawrence)
  • Babe Ruth (George Herman)
  • Cap Anson (Adrián)
  • Chipper Jones (Larry)
  • Three Finger Brown (Mordecai)
  • Satchel Paige (Lerory)
  • Goose Gossage (Rich)
  • Lou Geherig (Henry)
  • Cy Young (Denton)
  • Pee Wee Reese (Harold)
  • Whitey Ford (Edward)
  • Dizzy Dean (Jay)
  • Lefty Gómez (Vernon)
  • Tris Speaker (Tristrám)
  • Nap Lajoie (Napoléon)
  • Ken Griffey hijo (George)
  • Mookie Betts (Marcus)
  • Home Run Baker (John)
  • Hack Wilson (Lewis)
  • Buster Posey (Gerald)
  • Sandy Koufax (Sandford)
  • Bert Blyleven (Rik)
  • Ozzie Smith (Osborne Earl)

El ‘Abusador’ de Venezuela estelar OF de los Bravos

A Ronald Acuña lo llaman “El Abusador de Venezuela”, no para insultarlo, sino para elogiarlo, por su forma agresiva y triunfal de jugar a la pelota. José Altuve es en Houston “El Gran Jefe”, porque destaca, tanto al bate como a la defensiva y es el líder en el clubhouse.

Los sobre nombres o apodos, hacen más familiar y más íntimo el beisbol. Si no les parece, pregúntenle a Miggy Cabrera.

Además otro de los más escuchados fue el de Andrés “El Gran Gato” Galarraga, por su defensa en la primera almohadilla.

EN TIPS

Mi sobrenombre. El profesor Tomás Céspedes me llamó a mí, Maquinita, porque decía que eso parecía corriendo las bases, a excesiva velocidad. ¡Gracias!

Apodado el Presidente. Tan pronto el general Eleazar López Contreras llegó a la Presidencia, en 1935, lo llamamos “El Ronquito” y así quedó para el resto de su vida.

Deja un comentario

Lo último