viernes, abril 12, 2024
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Sobran razones para ilusionarse en el preolímpico a París 2024

Disfruta de una nueva entrega de "Visión de Juego" por Gerardo Blanco

Despedimos este espacio hasta el próximo año con la certeza de que 2024 será un año de ilusiones y esperanzas para las selecciones nacionales de fútbol que tendrán por delante los retos de preolímpico, la Copa América y la eliminatoria al Mundial de 2026.

Enero será tiempo de encarar el torneo clasificatorio para los Juegos Olímpicos de París 2024, que por primera vez en la historia se realizará en suelo venezolano. El remozado estadio Brígido Iriarte de Caracas, el Misael Delgado de Valencia y el Metropolitano de Cabudare, una de las joyas que dejó la Copa América de 2007 y luego fue víctima del descuido de sus instalaciones, acogerán del 20 de enero al 10 de febrero próximos, esta cita futbolística en la que las mejores selecciones sub-23 de Suramérica lucharán por los dos cupos para acudir a la Ciudad Luz.

Clasificar a los Juegos Olímpicos es el máximo reto que el próximo año tendrá el equipo que dirige el argentino Ricardo Valiño, quien contará con una mixtura generacional de prometedores futbolistas que tienen rodaje en primera división, algunos han dado el salto internacional y otros vienen de disputar el reciente Campeonato Mundial Sub-17.

Venezuela ya participó por primera y única vez en la máxima fiesta de los juegos multideportivos en los Olímpicos de Moscú 1980 cuando el absurdo boicot promovido por Estados Unidos y sus adláteres, generó que 65 países desistieran de acudir a la capital de la antigua Unión Soviética. Las selecciones de Argentina y Colombia obtuvieron el boleto suramericano para competir en los Juegos, pero la albiceleste se retiró de la competencia, y Venezuela ocupó la vacante.

Aquel equipo dirigido por el sabio Manuel Plasencia e integrado por algunas figuras emblemáticas del fútbol nacional como el defensa Pedro Acosta, los mediocampistas Bernardo Añor y Nelson Carrero, y los delanteros Iker Zubizarreta y Pedro Febles, perdió 4-0 ante la selección soviética ante los 80 mil aficionados que plenaron el estadio Lenín de Moscú; luego cayó 2-1 ante Cuba, en el partido en que Zubizarreta anotó el tanto del empate parcial 1-1; y se despidió con el triunfo 2-1 ante Zambia gracias a los tantos de Zubi y de Robert Ellie.

Asistir a los Juegos Olímpicos es tal vez más complicado que ir a un Mundial, porque el preolímpico de Conmebol apenas otorga dos cupos para las 10 selecciones participantes, por lo que Brasil y Argentina se han repartido los títulos y los boletos.

Sin embargo, Venezuela tiene opciones de romper esta hegemonía, porque la Federación Venezolana de Fútbol y el cuerpo técnico de las selecciones nacionales ha venido trabajando en los últimos años para realizar un exhaustivo escauteo, foguear a los jugadores con torneo como el Maurice Revello para armar un equipo competitivo que genera ilusión.

Venezuela contará para este torneo con solidez en todas sus líneas. En la defensa Valiño tendrá a dos de los mejores centrales que han surgido en el país en los años recientes, como Andrés Ferro y Carlos Vivas, quienes salieron campeones con Metropolitanos y Táchira respectivamente, y el lateral Jon Aramburu que se abre paso en la Real Sociedad de España.

En la mitad del campo la sub-23 tiene a Telasco Segovia, un artista para manejar los tiempos y distribuir el balón, y a un volante creativo que se ha vuelto imprescindible en el Vitela de Portugal como Matías Lacava. También forma parte de este equipo, el tachirense Yerson Ronaldo Chacón, el mediapunta más determinante en el fútbol nacional. La camiseta 10 le corresponderá a David Martínez, la zurda más fulgurante del país y para definir en el área contaría con Kevin Kelsey y Brayan Alcocer. Sobran razones para soñar en grande.

Las frases

Clasificar a los Juegos Olímpicos es el máximo reto que tendrá el próximo año el equipo que dirige el argentino Ricardo Valiño”

Venezuela ya participó por primera y única vez en la máxima fiesta de los juegos multideportivos en los Olímpicos de Moscú 1980″

La camiseta 10 de la Vinotinto sub-23 le corresponderá a David Martínez, la zurda más fulgurante del país”

El nuevo formato de la Liga Futve complació todas las peticiones

Como ya habíamos adelantado en otro columna, el formato del calendario del fútbol profesional venezolano sufrirá su enésimo cambio para la venidera temporada que comenzará en enero. El nuevo sistema de competencia es una mezcla de cosas ya sabidas. Se retoma las dos fases de Torneos Apertura y Clausura, pero con el agregado de las eliminatorias entre los mejores ocho clasificados para determinar el campeón de cada mitad. También vuelve la tabla de clasificación acumulada para determinar cupos para la Copa Libertadores y la Copa Suramericana.

Con este formato, la Liga Futve trató de complacer a todos los que habían formulado críticas al sistema anterior. Para acceder al premio gordo de las competencias internacionales se requerirá regularidad y sumar la mayor cantidad de puntos posibles en cada una de las fases. Sin embargo, ningún formato es perfecto y en este está el tema de lo que ocurrirá con los equipos que quedan por debajo del octavo puesto y no verán acción, mientras otros siguen compitiendo.

Nada mejor que la humilde sabiduría de Andrés Henríquez en el olimpismo

Triste, muy triste, un golpe como el odio de Dios que se empoza en el alma, para decirlo con los versos de César Vallejo, es la inesperada y dolorosa desaparición física de nuestro colega y amigo, Andrés Henríquez, uno de los periodista deportivos dedicado en cuerpo y alma a la cobertura de los deportes del ciclo olímpico y un erudito del taekwondo.

No había nadie mejor que Andrés para recordar una fecha memorable, la actuación de un atleta venezolano en cualquier disciplina y los récord y hazañas deportivas que tenían en su haber. Andrés era un seguidor de este diario y tenía en su poder una colección de números que ya se nos habían perdido en el tiempo y la memoria. Junto a él, y a otro entrañable colega y amigo de la vida, Freddy Velazco, urdíamos proyectos y planes sobre el deporte venezolano que Andrés organizaba con la meticulosidad de un relojero. Ya no estará Andrés para iluminarnos con esa sabiduría forjada de humildad. Un heraldo negro de bárbaro Atila trajo la noticia funesta de su temprano adiós, y no podemos sino sentir la amargura de este oscuro silencio que genera su partida.

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