Visión de juego | Orden y creatividad, dos estilos de juego

Los equipos son un fiel reflejo de lo que transmiten sus entrenadores. La Guaira y Lara son dos ejemplos formidables de la sociología del fútbol nacional. El equipo litoralense tiene en el banquillo al más fiel representante de la escuela de César Farías, su hermano y escudero en tiempos de la selección Vinotinto e incursiones internacionales en Bolivia y Paraguay: Daniel Farías.

El futbol de La Guaira no llena los ojos. No destaca por sus lujos en la elaboración del juego para finalizar las jugadas en el arco rival, sino por su planificación, el orden táctico en cada movimiento y una de las defensas mejor estructuradas del campeonato.

Defender bien también es un arte en la cancha, y los pupilos de Farías son especialistas en encajonar al rival, impedirle que maniobre en la mitad del campo y controlar por alto cualquier intento de bombardear la parcela bien custodiada por Carlos Olses o el argentino Mario Santilli.

La mano de Farías ha sobresalido con el trabajo que realizado en la última línea. La Guaira dejó de ser un equipo blandito en la defensa, lo que la temporada pasada le permitió desarbolar la propuesta del Deportivo Táchira para ganar la final 2-0 del campeonato de la pandemia. Farías convirtió a Francisco La Mantía en uno de los jugadores más versátiles y útiles del equipo.

Mediocampista para recuperar y salir jugando con su fino golpeo de pierna zurda, lateral izquierdo y ahora un férreo central que junto a Luis Adrián Martínez forman una pared impasable. Farías revalorizó a estos jugado que volvieron al redil de la Vinotinto. Con la defensa como su principal virtud, La Guaira de nuevo es firme candidato para conseguir su segunda estrella.

La contracara es el Deportivo Lara de Leonardo González. El cuadro rojinegro emociona por su fútbol generoso, similar al que practicaba su técnico cuando brilló en Trujillanos para luego ganar títulos en el Caracas del sabio Manuel Plasencia.

En Lara predomina la creatividad; los mediocampistas de buen pie como los prometedores Telasco Segovia y Manuel Palma tienen licencia para apilar rivales, tocar en corto para amasar las jugadas o tirar pases que rompan líneas y otorguen a Jesús Hernández, Rubén Rojas o Darwin Gómez la ocasión de sacudir las redes.

No es de extrañar, en consecuencia, que con su fútbol de atacar con responsabilidad para retroceder con aplicación y cumplir con las obligaciones defensivas, Leo sacó al Lara de posiciones de descenso y lo metió en el hexagonal A. El orden planificado de Farías y la inventiva de Leo son parta del cara y sello del fútbol nacional.


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