En las grandes ligas, el ceremonial anual de la Regla 5 suele pasar desapercibido, por debajo de la mesa. Los medios le ofrecen tiempo y espacio, aunque para los aficionados el interés es minúsculo. Los nombres de los peloteros involucrados en el proceso, poco o nada significan.
Por lo general se trata de ilustres desconocidos. De quienes nadie, a menos que se encuentre de lleno dentro de los equipos o el Beisbol Organizado, está en capacidad de prever qué tan lejos puede llegar en la carrera que están por emprender hacia la meta que se halla en las mayores.
¿Regla 5? Sin entrar en detalles legales que solo conseguirían complicar las cosas a los más profanos en la materia, es un tecnicismo que obliga a las treinta organizaciones de la gran carpa a incluir en sus nóminas de grandes ligas, a cuarenta peloteros susceptibles de ser protegidos por varias razones. Por caso, los años de servicio o su clasificación.
De no hacerlo, de no protegerlo, se corre el riesgo de que cualquiera de los otros conjuntos se apropie de su contrato. Con una condición ineludible, incorporarlo por toda la siguiente campaña a la escuadra de las mayores cuyo róster no puede exceder de 26 jugadores.
De allí que las consecuencias para el equipo que no lo proteja, como para el conjunto que lo adquiere, solo se apreciará a largo plazo. Y es en este punto que la Regla 5 se convierte en uno de los capítulos más atractivo en la historia de las grandes ligas. No son pocos, pero hay dos relatos de esa crónica, que conservan el honor de ser los más relevantes a pesar del paso del tiempo.
A ver, ¿sabían que el 22 de noviembre de 1954, los Piratas de Pittsbugh tomaron a un jardinero boricua de 20 años de edad que los Dodgers de Brooklyn no habían protegido? Su nombre.
Roberto Clemente. En las próximas 18 temporadas, coleccionó tres mil imparables, ganó cuatro coronas de bateo, 12 “Guantes de Oro” y terminó en el Salón de la Fama.
¿ Y sabían que el 13 de diciembre de 1999, los Marlins de Florida escogieron a un pitcher zurdo venezolano de 20 años de edad, que los Astros de Houston prefirieron no proteger, y que de inmediato cambiaron a los Mellizos de Minnesota? Su nombre, Johan Santana.
Entre las campañas de 2000 y 2008, fue tres veces líder de la Americana en ponches y efectividad, dos en entradas lanzadas, dos en aperturas y una en triunfos, mientras ganó de manera unánime el premio “Cy Young” como el mejor pitcher de la liga en 2004 y 2006.
La escogencia de Regla 5 de 2020 se hizo a mediados de noviembre. ¿Quién recuerda los nombres de los jugadores escogidos? El tiempo dirá si entre ellos hay un Roberto Clemente o un Johan Santana.




