Camiseta 10 | José Peseiro en medio del río

El río, como los puentes, se cruzan o no se cruzan; lo que no se puede hacer es quedarse parado en medio de su caudal. Esa inercia es la metáfora de las decisiones que no se toman, y que terminan por ahogarse en el torbellino del río rebelde y despiadado.

Tal situación es por la que atraviesa José Peseiro como técnico de la Vinotinto. El portugués, desempleado entonces, llegó a Venezuela con la voluntad del que al fin consigue un buen trabajo.

Como los jugadores elegibles no pintaban por aquí procedió a contactarlos por teléfono, manteniendo con ellos largas y productivas conversaciones para irlos amoldando a su manera de jugar.

Y el hombre, conocedor del fútbol pero no del medio local, comenzó a hacer planes y a construir ilusiones. Esto y lo otro, y fue armando el equipo que enfrentaría el Premundial Suramericano, su mayor compromiso con la Federación Venezolana y con todo el país…

Sin embargo, por debajo de Peseiro y del fútbol nacional pasaba el río subterráneo del que antes hablábamos. Y en sus aguas turbulentas llevaba un mensaje al que el entrenador no hizo caso al comienzo, pero con el correr de los días se ha ido convirtiendo en el torrente devastador que amenaza en ponerlo de nuevo en Portugal y abandonar lo poco o mucho construido con la selección.

A estas alturas de la jornada, con el tiempo mordiéndole al cuello, Peseiro no sabe dónde está parado ni sabe qué hacer. Por naturaleza de los hechos, por formalismo, debería de ser la Federación el organismo encargado de su suerte, de su destino en el país, mas no ha sido así.

Tal parece que ha sido el Gobierno, el ministerio del Deporte el encargado de entregar a su cuenta bancaria el dinero del pacto; un dinero que no aparece y que no deja dormir al tutor del fútbol criollo, preocupado porque ve derrumbarse su castillo de sueños futboleros.…

Las versiones, que versiones son, hablan de una supuesta renuncia; otras que la dimisión no es tal, sino una exigencia para que al fin le entreguen su cheque de pago como conductor, por cierto, el que menos cobra en el contexto de la región.

Solo Peseiro puede verter agua clara sobre lo que se dice y lo que se ha dejado de decir, sobre lo real y las medias verdades, y a la espera de que su trabajo y su honestidad comprobada sean reconocidas. Mientras esto sucede, el señor técnico seguirá parado en medio del río, con la corriente creciendo y con la advertencia de llevárselo por delante con todo y sus proyectos de clasificación al Mundial Catar 2022.

Nos vemos por ahí.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Lo último

Especiales