Yangervis Solarte fue la gran figura en el triunfo inaugural de los Tiburones de La Guaira en la temporada 2026-27 de la LVBP, tras vencer por 10-6 a los Navegantes del Magallanes en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia. El infielder ligó de 4-2 con un cuadrangular de dos carreras en el primer episodio y, en total, remolcó cuatro anotaciones.
Más allá de su actuación con el madero, Solarte ofreció un mensaje enfocado en la conexión con los fanáticos y el valor del apoyo mutuo en una contienda marcada por la emotividad, tras las secuelas del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio.
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«De verdad, estoy muy agradecido. Este mensaje va a ser muy importante para todos los fanáticos, no importa lo malo; así que esperemos que den ese soporte. Tenemos que salir adelante, el apoyo es muy importante para todos nosotros», declaró Solarte al departamento de prensa de los Tiburones.
Del mismo modo, añadió: «Han pasado temporadas que de verdad nadie quiere, pero hoy en día estamos aquí; daremos lo mejor y seguiremos trabajando. Ya se empezó como se tenía que empezar y aquí estamos, absolutamente agradecidos con Dios. ¡Pa’ encima siempre La Guaira! Aquí estamos, estamos de corazón».
Enfoque de alta intensidad y el colectivo de Tiburones
El carabobeño explicó la filosofía de juego con la que afrontó la jornada inaugural en Valencia, la cual consiste en abordar cada choque con la máxima exigencia desde el primer día de la ronda regular. «Una de las cosas que siempre pongo en mi mente es que cada compromiso es como un séptimo juego de una final. Lo más importante es empezar de esa manera», acotó el jugador de cuadro. «Es lo que les digo a todos los muchachos: hay que continuarlo y jugar en equipo. Hoy se vio. No importa si es el primer juego de la temporada, hay que darlo todo y más por La Guaira», completó.
Finalmente, Solarte resaltó la armonía dentro del dugout guairista, donde enfatizó el compromiso grupal de respaldarse en cada turno y disfrutar el proceso diario en el terreno de juego. Con sus dos inatrapables ante el pitcheo filibustero, el antesalista quedó a tan solo 14 imparables de alcanzar la cifra redonda de los 300 hits de por vida en la LVBP.




