miércoles, agosto 17, 2022
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Tripleplay | David y Sparky el mismo día

El ideario beisbolero empieza a tener sentido, una vez conocido lo ocurrido un día como hoy de 1970 en Cincinnati, cuando los Rojos inauguraron la temporada frente a los Expos de Montreal. Ciertamente, el afecto público que Sparky Anderson profesó eternamente por David Concepción, comenzó “oficialmente” esa tarde.

Obviamente, también hubo factores sentimentales que influyeron, pero sigamos la pista a lo acontecido entre ellos en la jornada, para entender el por qué del trascendental momento.

Fue el primer encuentro de Anderson como manager en la gran carpa, y el primer juego de Concepción en las ligas mayores. Cómo no sentirse unidos por siempre después de esa formidable coincidencia.

Los Rojos decidieron darle a Anderson el cargo de piloto, pese a sus escasos 35 años de edad, y a que su experiencia se limitaba a cinco temporadas en las ligas menores.

Algo parecido pasó con Concepción, que no había cumplido los 21 años y apenas sumaba dos campañas en las sucursales del equipo. ¿No se trataba de otra feliz coincidencia para la pareja de principiantes en las mayores?

Anderson colocó a Concepción como campocorto y octavo bateador, en medio de una alineación donde se hallaban en los jardines, Pete Rose, Bobby Tolan y Bernie Carbo, Johnny Bench en la receptoría, Lee May en la inicial, Tommy Helms en la intermedia, el cubano Tony Pérez en la antesala y Jim Merritt como pitcher abridor.

Todos con experiencia en las mayores. Hasta Anderson debió de experimentar algo de sosiego frente al estreno formal. Ni hablar de Concepción. Para ofrecer un toque adicional al momento, algo más de 30 mil aficionados se congregaron en el parque. No solo para seguir la pista de su equipo. También para ser testigos del adiós del anciano estadio Crosley Field.

Los Rojos se llevaron la victoria al vencer 5 a 1 al Montreal, impulsados por tres anotaciones remolcadas por un cuadrangular de May, y otros dos solitarios de parte de Tolan y Carbo, más nueve entradas de Merritt en las que limitó a tres imparables la ofensiva de los Expos.

Concepción recibió dos ponches en cuatro turnos, pero Anderson no le dio tanta importancia al ver cómo completaba dos asistencias. El piloto novato felicitó a cada uno de sus peloteros, pero no ocultó su íntima satisfacción con su imberbe campocorto, tan principiante como él.

A partir de ese momento, Anderson estuvo como manager de los Rojos durante nueve temporadas, con cinco coronas en la Liga Nacional y dos Series Mundiales.

Para Concepción fue la primera de sus diecinueve campañas en el conjunto, tope vitalicio que comparte con Barry Larkin, quien lo sustituyó en el campocorto en 1987.

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