sábado, octubre 1, 2022
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El adiós de Roberto Clemente (III)

Disfruten de una nueva entrega de "Tripleplay" por Humberto Acosta

Este es el tercer capítulo con el que cerramos la última entrega dedicada a Roberto Clemente, al cumplirse medio siglo de su último imparable conectado en las grandes ligas, como también de su fallecimiento.

El imparable 3 mil de su carrera en las mayores, que también fue el último, lo descargó el puertorriqueño el 21 de septiembre de 1972, y tres meses más tarde, encontró la muerte cuando el avión que lo trasladaba a Nicaragua en auxilio de las víctimas del terrible terremoto que había azotado a ese país, cayó al mar frente a las costas de Puerto Rico.

Desde la primera letra, quise expresar mi admiración, no tanto por sus hazañas en el terreno de juego y por sus estadísticas, como por las expresiones de afecto y admiración de los periodistas de su generación, de los aficionados que vivieron sus hazañas, como de sus compañeros de equipo y de sus rivales en el campo.

Y hoy queremos evocarlo una vez más, especialmente para que las más recientes y nuevas generaciones de amantes del beisbol, sepan quién fue este hombre que hoy celebraría 98 años de vida. Evoquemoslo pues, en el recuerdo y la opinión de algunos de sus contemporáneos.

“La manera en cómo murió Roberto Clemente, el Año Nuevo de 1972, nos dice mucho más sobre la manera en que vivió, que todo lo expresado en sus recuerdos como jugador de beisbol, depositados en el Salón de la Fama, en Cooperstwn, en la ciudad de Nueva York. Sobre su cabeza exhibió la corona de la realeza”, Joe Reichler, periodista.

“Los mitos del beisbol a menudo se expresan sobre su pasado inocente y en la nostalgia de lo que fue. Pero el mito de Roberto Clemente está hecho de otra materia. Su memoria esta hecha de acción y de pasión, no de anhelos nostálgicos. Clemente rompió barreras raciales e idiomáticas, alcanzó grandeza deportiva y murió heroicamente. La definición clásica de “héroe” es la de alguien que entrega su vida en aras del prójimo. Y eso fue lo que exactamente hizo Clemente.

Y eso es mucho, muchísimo más valioso, que batear exactamente tres mil hits en toda su carrera, o reventar a un corredor en tercera con un disparo de rifle desde el jardín derecho”, Ibsen Martínez, escritor.

Willie Stargell, amigo y compañero de Clemente, dijo:

Les diré, es realmente difícil poner en palabras todos mis sentimientos por Robby. Desde que empecé a compartir con él, tuve la oportunidad de conocer a un hombre realmente dinámico que andaba erguido en todos los sentidos que ustedes pueden imaginar. Él era altivo, era dedicado.

Él lo era en todos los sentidos que ustedes pueden imaginar. En lo que esto pueda definirse, un hombre. Y creo que la manera en que se fue realmente, tipifica la manera en que vivió. Ayudando a otros sin buscar ninguna publicidad o fama.

Cerciorándose de prestar una mano y logrando que el trabajo se hiciera. Esa es su grandes Todos conocemos al pelotero que fue. Yo tuve la oportunidad de jugar con él, de sentarme a conversar con él.

Sus números y fechas:

“Clemente no fue el más grande de los que haya jugado este deporte. No obstante había algo en él que lo elevaba en su propio ámbito. Gran parte tiene que ver con la manera cómo murió. Era joven y pereció en un accidente”, afirmó en una ocasión, el periodista David Maraniss.

En su carrera en las Grandes Ligas despachó un total de tres mil Hits, 4 títulos de bateo, 12 Guantes de Oro, 15 Juegos de Estrellas, 18 temporadas entre 1955 y 1972, 240 jonrones, promedio de bateo de .317 puntos, dos Series Mundiales, trece campañas con 13 puntos o más en bateo.

Clemente nació un 18 de agosto de 1934 en Carolina, Puerto Rico. Muerte, 31 de diciembre de 1972 en San Juan de Puerto Rico. Debut en el beisbol de las grandes ligas, 17 de abril de 1955. Salón de la Fama, junio de 1973.

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