viernes, abril 12, 2024
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¿Quién los recuerda? (1)

Tal vez la pregunta debimos plantearla en otros términos. Sí, que duda cabe. Herb Score, Tony Conigliaro y Bo Jackson, han debido estar en el Salón de la Fama de las grandes ligas, de no haber sido por el destino que todo lo afecta, incluido el beisbol.

Aún por su condición de campeones de la Liga Americana, como por la presencia de su formidable grupo de lanzadores abridores, los Indios de Cleveland se vieron en la obligación durante los entrenamientos primaverales de la temporada de 1955, de dar un detallado vistazo a un joven pitcher zurdo de nombre Herb Score.

Realmente no tenían más alternativa. Score venía de ganar 22 juegos con el Indianápolis AAA de la Asociación Americana, con 330 ponches, superando la marca de 48 años del circuito. El manager Al López y los Indios no se arrepintieron.

Score ganó dieciséis desafíos, anestesió a 245 bateadores en 227 actos y fue elegido Novato del Año en la Liga Americana. Una tarde, luego de un encuentro frente a los Medias Rojas, Score consiguió 16 ponches. Al terminar el juego, Boston ofreció un millón de dólares por su contrato a través de Joe Cronin, gerente general del equipo. Como se esperaba, no hubo acuerdo.

La historia se repitió en la temporada siguiente. Score ganó veinte partidos y encabezó a la Americana con 263 abanicados en 249 capítulos y cinco blanqueos. Había demostrada que era un genuino representante del cuerpo de pitchers abridores donde sobresalían, Bob Lemon, Early Wynn, Mike García  y Bob Feller.

Al comenzar la campaña de 1957, Score ganó dos de sus primeras cinco aperturas. Sin embargo, cuando el 7 de mayo comenzó contra los Yanquis de Nueva York, el mundo le cayó encima.

Dominó a Hank Bauer con un rodado por el campo corto para el primer y colocó a Gil McDougald en cuenta de dos bolas y dos strikes. El siguiente envío, McDougald lo devolvió en dirección a la lomita. La pelota se estrelló en el rostro del pitcher, sobre el ojo derecho. No volvió a lanzar durante el resto de la campaña.

Score no regresó hasta 1958. La primera salida ante los Atléticos de Kansas City fue decepcionante. En tres capítulos recibió cuatro inatrapables, permitió tres anotaciones, abanicó a seis bateadores y caminó a cuatro. Fue como comenzar de nuevo.

En las siguientes temporadas después del accidente, Score solo consiguió once triunfos, y el 18 de abril de 1960 fue enviado a los Medias Blancas de Chicago por el también pitcher Barry Latman. Un cambio sugerida por su primer manager Al López, que pensaba podía recuperarlo.

La ilusión de López

López había advertido que cada vez que Score lanzaba la pelota, volvía la cara en otra dirección, pero siempre había hecho ese movimiento, aún en sus mejores años. Ese fue el motivo por el cual siempre fue un mediocre fildeador. Ese fue el motivo del pelotazo recibido por los Yanquis en 1957, concluyó el piloto.

De allí que no trató de corregir el peligroso hábito. Pasó por alto el detalle. Durante seis semanas parecía camino a superar sus dificultades pero decidieron enviarlo las menores.

Estuvo entre San Diego e Indianápolis donde llegó a tener un esperanzador registro de 10 y 7 que ilusionaron a los Medias Blancas como para invitarlo al campo de entrenamiento de 1963. Pero nada de lo que vieron los ilusionó. El 7 de abril lo devolvieron a Indianápolis y no regresó a las mayores.

Sin saberlo en ese momento, el 4 de mayo de 1962, Score tuvo su última a aparición en la gran carpa frente a los Medias Rojas en Boston. En dos innings como relevista recibió tres imparables y una carrera.

EN TIPS

Solo ocho años

La carrera de Herb Score en las ligas mayores duró ocho campañas entre 1955 y 1962, con los Indios de Cleveland y los Medias Blancas de Chicago. Dejó un balance de 55 triunfos y 46 reveses, con efectividad de 3.36 en 858 capítulos.

Comentarista

Ya retirado como pelotero activo,  a mediado de los años 60, Score se convirtió en comentarista de radio y televisión en el circuito de los Indios de Cleveland, con quienes también pasaba sus ratos libres para ofrecer consejos a los lanzadores del conjunto.

A finales de los 90, sufrió un accidente automovilístico que lo inutilizaría. El 11 de noviembre falleció a los 75 años de edad.

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