Perú no es Ecuador

Disfruten de una nueva entrega de "Camiseta 10" por Cristóbal Guerra

Si algo han de extrañar los jugadores venezolanos en su enfrentamiento ante Perú, serán los embates continuados y consistentes de Ecuador. Porque mientras los jugadores de la mitad del planeta embistieron y fueron temerarios en cada ataque porque es así como conciben el fútbol, los peruanos, más educados en los valores tradicionales del juego, creen más en el trato amable a la pelota, en su disciplina táctica a toda prueba.

Porque nos ha parecido, al trasluz de los tiempos, que si en América del Sur hay dos escuelas que han respetado sus fuentes naturales, sus abrevaderos y sus raíces, esas han sido Argentina y Perú. Los incas, por ser incas, creen en lo que hacen, no se desfiguran por contrastantes y duras que hayan sido las circunstancias y van por el tesoro por los caminos formales. No es, en razón, un fútbol que podamos llamar burocrático, sino una manera de entenderlo sin que haya nada que los haga cambiar…

Porque Perú no es Ecuador. Ya el equipo de la franja diagonal en el pecho no es aquella selección irrepetible de mundiales, de Teófilo Cubillas, La Rosa, Velásquez y Cueto que maravilló a la afición y que se vistió de elegancia y glamour; ni siquiera la reciente de Farfán y Pizarro que también gustó y divirtió. Ahora es un grupo de menos finura, de menos calibre de jugadores, pero que igualmente respeta sus valores.

Entonces la Vinotinto seguramente modificará su comportamiento, se armará de una manera distinta, pero siempre confiando en el estupendo momento que viven sus mejores hombres. En la Vinotinto se debe poner el acento en el concepto de cooperativismo, de solidaridad que hay en sus jugadores; llega en que tenga que llegar, el gol lo hará quien tenga que hacerlo. Porque, en el fondo de todo y de todos solo hay un pensamiento, una idea instalada: llegar al Mundial por primera vez y trascender las caprichosas y esquivas páginas de la historia…

El martes habrá expectativa en la gente, porque hay una fe desmedida en llegar al Mundial de Canadá-Estados Unidos y México. Y esa fe tendrá nombre si hablamos de Yeferson Soteldo, el atacante que despunta hacia crack, y que los venezolanos querrán ver en la ejecución de sus piruetas y sus engaños; en Salomón Rondón, el goleador renacido que en el River Plate de Buenos Aires suena como en sus días más luminosos en Inglaterra; en los zagueros centrales, en sus laterales, en su arquero, en su medio campo, en sus reservas, en un juego de conjunto armonizado que mucho promete y que levanta el vuelo de la esperanza nacional. Ecuador tuvo la palabra, ahora Perú tiene la palabra.

Nos vemos por ahí.

2 COMENTARIOS

  1. Saludos Cristóbal excelente artículo. La Selección Venezolana como me gusta llamarla, por aquello de elevar el Gentilicio Nuestro. Pues, no hay ningún país Vinotinto sino Venezuela. Ese debe ser el cambio generacional de los nuevos tiempos. La Selección Venezolana es la única selección suramericana que no viste sus colores patrios. Han anulado históricamente su Orgullo e Historia.
    Venezuela ha hecho buenos partidos en Perú y ha sido una plaza complicada. No ha podido cerrar el partido, lección está en aprendizaje de la mano del Bocha Batista y su cuerpo técnico. Ya la hazaña se hizo en Brasil, en Colombia un Gol de Camerino enfrió el inicio de las eliminatorias. Y ahora, toca hacer lo propio en suelo limeño. Venezuela parece pasar el estigma de ser vulnerado en los primeros 15 minutos de iniciado el partido. Cristóbal, vamos por lo grande, lo inesperado y la gloria.

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