“Presume una mecánica excelente, su recta y la curva están por encima del promedio, pero además ha incorporado con éxito el cambio. Es controlado y conoce bien la zona de strike”. Así se referían a Martín Pérez en 2010, de acuerdo con Baseball Prospectus. Tenía tan solo 19 años y había jugado apenas un par de zafras en ligas menores, luego de firmar un bono por 580 mil dólares. Hoy, 16 años después, aquel muchacho tiene 100 victorias en las Grandes Ligas.
Lo consiguió recientemente, el 15 de septiembre en Wrigley Field, en una victoria de Bravos 6-3 ante los Cachorros. Lanzó 6.0 entradas de dos carreras limpias, cuatro boletos y dos ponches. Finalmente lo logró, obtuvo el esquivo triunfo. Necesitó seis presentaciones para alcanzarlo, aunque en al menos dos de los cinco intentos previos hizo todo lo posible para quedarse con la victoria. De hecho, en el juego previo -ante Rays- lanzó 7.0 innings en blanco y no ganó. Cualquiera pudo desanimarse, pero no Martín. Él es resiliente.
Y es esa característica la que le ha permitido volver a ser un abridor de Grandes Ligas, porque inicialmente firmó con Atlanta un contrato de ligas menores y tuvo que ir al Spring Training a ganarse un puesto. Luego de hacer el equipo el plan era que pudiese sumarse al relevo y quizás actuar como abridor en casos de emergencia. Pues bien, la oportunidad de volver a su rol natural apareció y él la aprovechó. 25 de sus 29 apariciones de la campaña son como parte de la rotación. Tiene récord de 9-9 y finalmente es un brazo de 100 victorias en Grandes Ligas.
Es apenas el décimo venezolano que consigue tal cantidad de triunfos en MLB. Esto jugando su campaña número 15, un registro que lo ubica tercero entre los lanzadores venezolanos con más años de servicio en MLB, únicamente superado por los 17 de Carlos Carrasco y los 16 de Aníbal Sánchez y Francisco Rodríguez.
Sí, muchos pueden decirte que le tomó bastante tiempo llegar a esas 100 victorias. Pero no olvides el camino transitado. Martín debutó con Rangers en 2012, con solo 21 años, y al año siguiente quedó sexto en la votación al Novato del Año. Pero en 2014 fue sometido a una Tommy Jonh luego de hacer solo ocho presentaciones. Y de ahí en adelante le costó mucho ser efectivo, entre 2015 y 2021 su efectividad siempre estuvo por encima de los cuatro puntos.
No fue sino hasta 2022 cuando pudo mostrar toda su calidad. Volvió a Texas, luego de tres años entre Minnesota y Boston, y tuvo la mejor campaña de su carrera. Récord de 12-8 y efectividad de 2.89 tras 196 innings y un tercio de labor. Ganó su primera convocatoria al Juego de Estrellas. Los años siguientes volvieron a ser complejos y parecería que el final era inminente. Pero volvió, una vez más. Y ha aprovechado todas las oportunidades que Atlanta le ha dado para demostrar que a sus 35 años aún puede ser clave en una rotación de Grandes Ligas.




