Muchas veces cuando se entrega el Premio Manager del Año, y al final de la temporada ese no es el piloto del equipo campeón, se cuestiona mucho a los electores. Ni hablar de si es eliminado en primera ronda o barrido en cualquiera de la series y todos esos escenarios los ha vivido Pat Murphy, el mandamás de los Cerveceros, dos veces reconocido como el mejor estratega de la Liga Nacional. ¿Se equivocaron realmente quienes le dieron ese espaldarazo en 2024 y 2025?, no, definitivamente no. La realidad es que pocos le dan el valor correcto a los procesos, todos quieren ganar de la noche a la mañana y el éxito se construye de a poco, de adentro hacia afuera. Milwaukee es un gran ejemplo de ello.
Murphy pactó con los Cerveceros en noviembre de 2023 para suplantar a Craig Counsell, un piloto que los llevó a postemporada en cinco de sus seis años al mando, tres veces como campeones del centro de la Liga Nacional, pero nunca consiguió que dieran el siguiente paso. En ese tiempo se popularizó la teoría de que el equipo se beneficiaba de su división, pero que en realidad no tenía argumentos para competir en la hora cero. Y quizás hasta los peloteros llegaron a convencerse de eso, hasta que Murphy tomó las riendas por completo.
Él ya estaba ahí, era el coach de banca, conocía al equipo y a sus jugadores, quizás muchos pensaron que nada iba a cambiar, pero se equivocaron. Darle el control absoluto del vestuario fue lo mejor que pudo hacer la gerencia. Los Cerveceros de Pat son tricampeones de su división y, año tras año, han superado su récord de victorias, primero ganaron 93 juegos, luego 97 y este año 103, por primera vez en su historia celebraron una centena de veces. Y, en general, todo ha sido una evolución constante.
En 2024 fueron eliminados en la Serie del Comodín por los Mets de New York, al año siguiente vencieron a los Cachorros de Chicago (3-2) en la Serie Divisional, pero fueron barridos en la Serie de Campeonato por los Dodgers, que a la postre firmó su bicampeonato. Por momento el sacudón de la barrida hizo sentir ese 2025 como un fracaso, pero no, ese año se evolucionó, se aprendió y, sobre todo, se alimentó el deseo de avanzar a la Serie Mundial, una instancia a la que solo habían llegado en 1982, cuando perdieron en siete juegos frente a los Cardenales.
Este año finalmente dieron ese paso. Le devolvieron su barrida al todopoderoso Dodgers, que durante toda la temporada parecía invencible. Ahora, los muchachos de Pat esperan rival para pelear por su primer anillo de campeón.
Sí, hay mucho que agradecerle a la oficina que en los últimos años ha hecho movimientos arriesgados para construir el equipo que tienen hoy, en donde no hay grandes estrellas, pero si buenos peloteros que saben jugar juntos. Pero insisto se necesita un liderazgo capaz de engranar todo eso y de convencerlos que pueden ganar. Honestamente, dudo mucho que alguien los pueda detener ahora.




