Europa no ha dejado de ser el sueño de los futbolistas de Suramérica, especialmente para los venezolanos. Pensar en aquel continente era, hasta unos pocos años, la utopía más inalcanzable, pero ya ven, los milagros del fútbol existen y hoy, en grandes ligas y circuitos llamados menores, llegan a veinticuatro los nombres que desde esta semana y en primera división comenzarán a labrar sus esperanzas en el lado allá del océano Atlántico.
Sin embargo, la presencia criolla en Europa ha mermado. No es posible sabe con exactitud la razón, pero aquel boom de los días de Richard Páez y César Farías, especialmente de este último, no se ha vuelto a dar.
Fueron oleadas lo que viajaban en busca de lugares de importancia, guiados por la ilusión de triunfar. Pero los empresarios internacionales que en algún momento se entusiasmaron con el fútbol de aquí, han desistido en su empeño por colocar jugadores de la cantera nacional en otras latitudes.
No se vislumbra ninguno en Inglaterra y Alemania, y ya no suenan los nombres de Salomón Rondón o Roberto Rosales, habituales en los medios de comunicación y en las conversaciones de esquinas: ¿qué habrá pasado?
El circuito de España sigue siendo el que más retumba en los oídos de los aficionados, acostumbrado desde los días sonoros de Juan Arango en el Mallorca. Hoy dos muchachos criollos mantienen a Venezuela en aquel fútbol de alto calado: el útil Yangel Herrera, ya liberado de su nexo por el Manchester City y ahora de vuelta al mediocampo del Girona, y el fiero Darwin Machis, abriendo caminos desde el ataque del Cádiz.
Por Francia se mantiene Wuilker Fariñas, sufriendo una lesión que ha volcado sobre él la incertidumbre de volver al arco del Lens; en el Toulouse da guerra Cristian Casseres, tratando de ganarse un sitio en la artillería del cuadro galo.
Cinco son los nacionales en Portugal: Mikel Villanueva defiende en el área del Vitoria Guimaraes, Jhonder Cádiz es importante el Famalicao, Alejandro Marqués mete pierna y clase en Estoril Praia, Matias Lacava se afana en el Vizela, y Víctor García disputa balones en el Moreirense.
Hemos dejado la mención al fútbol italiano por una curiosa razón llamada Tomás Rincón. Jugador imprescindible del mediocampo del Torino y últimamente de la Sampdoria, ahora verá el fragor de los partidos en la segunda división. Lo mismo ha de suceder con Yordan Osorio, zaguero central del descendido Parma.
A un costado, sin la reputación de ligas importantes, trece jugadores de aquí dejan sus alientos en procura de figuración, de que los tomen en cuenta en el empeño de alcanzar la meta de llegar al ruido ensordecedor de los grandes clubes.
Europa sale de su letargo y esta semana enciende las turbinas en sus delirantes campeonatos. Mal que bien, Venezuela sigue estando ahí, presente, y tratando de hacer valer un fútbol que se niega al absoluto olvido.
Franklin y Herbert, pioneros
Se suele decir que fue Stalin Rivas el primer venezolano en “cruzar el pantano”, pero no es cierto. Es posible que por haber sido en los años 90, cuando ya el fútbol venezolano comenzaba a tener notoriedad se haya publicitado de esa manera, pero revisando registros y memorias se consigue que el primer nacional en pisar aquellas comarcas fue Franklin Alleyne, arquero que supo, luego de jugar en Portugal y España en los 50, lo que era jugar en aquel continente.
“¿Dónde queda Venezuela?”, le preguntaban a aquel muchacho moreno nacido en Caracas pero proveniente de una familia del mar Caribe. Pasados los años, Alleyne regresó y se incorporó al Caracas FC, donde fue asistente de Luis Mendoza y Manuel Plascencia, por entonces entrenadores de los “Rojos del Ávila”.
Luego llegaría Herbert Márquez, quien en 1987 fue a préstamo al Marítimo de Funchal.
EN TIPS
Paises. Muchachos de aquí jugarán en destinos poco comunes: Armenia, Ucrania, Georgia, Rusia, Croacia y Grecia aparecen en el listado de aquel continente.
Decenas. Algunos de los jóvenes del país viajarán a Europa pero para jugar en equipos de segunda y tercera categorías. Algunos, inclusive, en ligas regionales.
Vinotinto. Con pocos jugadores de elite mundial, la selección tendrá que mirar con detalle a los jugadores del campeonato nacional para armar un equipo competitivo.
Diversos. No solo es Europa. Los futbolistas del país se riegan por Suramérica: en Brasil, Argentina, Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia y Paraguay saben de ellos.
Australia. País organizador, junto a Nueva Zelanda, del Mundial Femenino, también ha sabido de Venezuela: Ronald Vargas estuvo allá desparramando su talento.





Que buen reportaje, creo que deben difundir más sobre esto, es importante darle la actualidad a los fanáticos de los diferentes deportes como están avanzando nuestros compatriotas