Se podría decir que pelear por tres puntos en un contexto de dieciocho partidos podría resultar algo menor, “un verso perdido dentro de un poema”, como cantó Serrat en “De cartón piedra”. Y tal vez sea así, si lo vemos desde la perspectiva numérica. ¿Qué pueden ser tres en los cincuenta y cuatro que están en juego en el Premundial de América del Sur? ¿Solo una luz en un camino de mil kilómetros? Puede ser, pero no para la Vinotinto hoy ante Uruguay, porque vencer podría marcar el punto de partida, el kilómetro cero de una remontada que, en el sueño de los venezolanos la lleve al mismísimo Catar en el año que está por llegar. Y apartando la tabla, a despecho de la clasificación, echando a un lado los lugares por alcanzar, conquistar estos puntos sería, como dicen los españoles, nada menos que la hostia…
Porque Uruguay no es cosa sencilla. Uruguay no es el equipo de la esquina de la casa donde vivimos, sino una de las mejores selecciones de América, y no sabemos si, exagerando un poco, del planeta entero. Especialmente su línea del centro del campo, donde Federico Valverde (Real Madrid), Rodrigo Bentancourt (Juventus) y Matías Vecino (Inter de Milán) llenan los partidos. Solo falta GIorgian De Arrascaeta (Flamengo), otro grande pero apartado por la pandemia. Los vimos ante Paraguay, y su arranque, su poder es difícil de contener para cualquiera. ¿Qué hará Venezuela para soportarlos? He ahí el dilema. La ausencia de Yangel Herrera en el centro del terreno va a ser fundamental; era él, por estos días padeciendo una inoportuna lesión, el balance, el equilibrio de un territorio que la Vinotinto va a tener en desventaja. Pero el atleta venezolano tiene aquel background según el cual, luego de una actuación dolorosa como la que vivió ante Bolivia suele crecer más allá de sus propias posibilidades y dar la gran campanada…
La de hoy será un día de faros encendidos. Con la jornada en ciernes se cierra un tercio del torneo, y ya se comienzan a vislumbrar los aspirantes con carácter de fijos, al Mundial. ¿Quién puede dudar que Brasil, Argentina y Uruguay van a dejar de montarse en la aeronave con rumbo a Asia? Con ellos tres adentro, solo queda un cupo y el angustioso repechaje. Ecuador ruge con sus atacantes de tranco largo, Paraguay conspira desde las sombras, Colombia se envalentona luego de su apoteosis ante Perú, Chile emerge con su empate frente a los argentinos. ¿Y Venezuela como queda? Parémonos frente a la durísima realidad: queda luchar por el cuarto cupo o ir a una repesca siempre incierta, una deriva que se podría cambiar si hay victoria hoy en el estadio Olímpico. Toca esperar, como dicen los colombianos. Nos vemos por ahí.




